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Asociaciones italianas de la región fortalecen vínculos y proyectan trabajo conjunto en Coronel Suárez

La Asociación Italiana Luciano Manara no solo fue anfitriona de una nueva edición del Gran Risotto Italiano, sino también escenario de un valioso encuentro regional entre instituciones que comparten raíces, historia y desafíos en común. Representantes de asociaciones italianas de Tandil, Carhué y Bahía Blanca acompañaron la jornada y dejaron su mirada sobre el presente y el futuro de la italianidad en la región, en un intercambio que fortaleció vínculos y abrió nuevas perspectivas de trabajo conjunto.

Desde Tandil, la presidente de la Asociación Italiana, Evangelina Sammaroni, destacó el recorrido que vienen realizando junto a Susana Suffredini en la recopilación de testimonios de descendientes de inmigrantes italianos, un trabajo que ya fue presentado en distintas ciudades y que ahora también llegó a Coronel Suárez. Valoró especialmente la posibilidad de generar lazos entre instituciones, subrayando que estos encuentros permiten compartir experiencias y proyectar actividades en conjunto. En ese sentido, extendió la invitación a participar de una nueva edición del Tandil celebra Italia, un evento que ya adquirió carácter nacional y convoca a asociaciones de distintos puntos del país.

En representación de la Asociación Italiana de Carhué, su presidenta repasó el proceso de recuperación institucional que permitió reactivar la entidad tras años de inactividad. Explicó que, a partir de una nueva comisión, se logró poner en valor el edificio y retomar propuestas culturales y gastronómicas que hoy convocan a la comunidad. Destacó el trabajo conjunto con otras colectividades y celebró la posibilidad de intercambiar ideas con instituciones vecinas, al tiempo que consideró clave avanzar en encuentros regionales que permitan fortalecer la actividad.

Por su parte, desde el Centro Calabrés de Bahía Blanca, su presidente planteó la necesidad de coordinar esfuerzos entre asociaciones para potenciar las iniciativas y evitar superposiciones en el calendario. Señaló que, más allá de las tradiciones gastronómicas, es fundamental generar propuestas que también interpelen a las nuevas generaciones, entendiendo que los intereses han ido cambiando con el tiempo. En esa línea, propuso pensar acciones conjuntas que integren lo cultural, lo social y también las oportunidades de articulación entre Italia y Argentina.

Finalmente, desde el Centro Emiliano Romagnolo de Bahía Blanca, su representante puso el foco en la importancia de adaptarse a los nuevos contextos sin perder la identidad. Remarcó que las nuevas generaciones ya no replican las divisiones regionales del pasado, lo que abre la puerta a una construcción más integrada de la colectividad. Consideró que el desafío pasa por sostener el legado recibido, pero con creatividad y apertura, promoviendo la participación de los jóvenes para garantizar la continuidad de las instituciones.

En el marco del encuentro, todas las delegaciones recibieron un ejemplar del libro que recorre la historia de la Asociación Italiana de Coronel Suárez, un gesto que simbolizó el valor de la memoria y el reconocimiento compartido. La jornada dejó en claro que, más allá de las particularidades de cada institución, existe un objetivo común: mantener viva la identidad italiana, fortaleciendo el trabajo colectivo y proyectándolo hacia el futuro.