29/04/2021HISTORIA

Memorias del Genocidio Armenio y una herencia dolorosa

La Nueva Radio Suárez entrevistó a Eduardo Bakchellian sobre su ascendencia armenia y, particularmente, el genocidio que afectó a ese pueblo. A partir de 1.915, cientos de armenios -entre ellos escritores, religiosos, intelectuales y profesionales- fueron arrestados y deportados hacia el interior del Imperio Otomano. Muchos de ellos fueron asesinados. Se trató de un plan que había sido pensado con mucho tiempo de antelación: Plan Sistemático de Exterminio del Pueblo Armenio.

“Fue un genocidio atroz, con muerte de un millón y medio de armenios, que sucedió -el comienzo- el 24 de abril de 1.915” recordó Bakchellian, que agregó que “hubo cerca de treinta países que reconocieron el genocidio, entre ellos Argentina, pero Estados Unidos nunca se expidió a favor de eso y para sorpresa de todos, el nuevo Presidente, lo reconoció”. 

Relató entonces que su padre, Issac, debió escapar del territorio turco porque “lo obligaban a hacer el Servicio Militar durante tres años y se vino, en 1.912, a la Argentina con unos paisanos y durante su estadía acá le exterminaron a la madre y las tres hermanas. Fue tremendo”.

A raíz de ello, describió que “hubo un determinado alivio porque Armenia fue incorporada como República Socialista Soviética y eso, a pesar de darle el comunismo, permitió seguir viviendo”. 

De todos modos, reiteró lo dramático que representó esa situación. 

Consultado sobre las memorias de su padre, Bakchellian reiteró que “fue un drama tremendo” y agregó: “Junto con otros paisanos del pueblo -que fue totalmente destruido- hicieron una gira por todo el mundo para recolectar dinero y en el año 1.956 fundaron un nuevo pueblo a cuarenta kilómetros de la capital de la actual Armenia”. Se trata de un pueblo que hoy aún existe y que, según las palabras del entrevistado, “dio gran alivio a quienes volvieron”. Pese a ello, contó que su padre no pudo hacerlo porque falleció en el año 1.963.

Sobre la recepción de personas integrantes del Pueblo Armenio, Eduardo Bakchellian relató que “tuvieron que buscar a muchachos que estaban dentro de algunos asilos en Siria y en Líbano, y se dedicó toda la vida (su padre) a la Colectividad Armenia y, acá, Armenia fue el primer país que reconoce la religión católica y apostólica a 150 días de la muerte y resurrección de Cristo. Realmente eso fue lo que le costó la vida al Pueblo Armenio en tema religioso, porque Armenia estaba rodeada de países maumetanos y era el único de religión católica y le costó un drama muy tremendo”.

Concluyentemente, y al ser consultado sobre si se siente armenio, el entrevistado indicó: “Yo me siento armenio, pero muy argentino”. En esa línea, marcó que “es evidente que la sangre armenia es la que tira”. En esa línea, recordó su viaje a Armenia en 2.000, al que describió como “una enorme emoción”. 

Agregó: “Sé que, en este momento, desde la Caída del Muro y la disolución de la Unión Soviética, está avanzando muchísimo”. Pese a ello, reconoció que “los armenios argentinos, obviamente, estamos en Argentina y estamos luchando por la Argentina”.