20/06/2019HISTORIA

“Belgrano, Güemes y San Martín consolidaron la independencia”.

“Esta es una semana con mucho ajetreo histórico”, comenzó diciendo en la entrevista la Profesora de Historia Gladys Meyer, a quien siempre la consultamos para que nos ayude a poner de relevancia los hombres y mujeres que fueron fundamentales en los albores de la patria

“Cuando hablamos hace unos días atrás de Martín Miguel de Güemes, me quedó en el tintero algo que está relacionado con Manuel Belgrano.

Fue Belgrano el que lo manda a Buenos Aires, castigado por mala conducta. Los dos mueren en el mismo mes. El 17 Güemes y el 20 Belgrano.

Estuvieron juntos, enemistados luego. Y después la vida los lleva a morir uno abandonado y el otro traicionado. Manuel Belgrano murió abandonado y pobre, y sin cumplir con lo que él había pedido, que su sueldo fuera para la construcción de escuelas. Creo que falta una todavía.

Para pagar las cuentas somos lerdos los argentinos. Él no quería cobrar su sueldo, quería que ese dinero fuera para la construcción de escuelas”.

Muere Belgrano en el año 1820, en 1821 moriría Güemes; en el peor año para el país, con una Argentina disgregada, cuando en lugar de pensar en la patria muchos pensaban sólo en sí mismos”.

¿Es cierto que Belgrano muere pobre, que le entrega su reloj al médico que lo atiende en su lecho de muerte?

Responde la Profesora de Historia consultada que “eso es lo que dice la historia; cuánto es real o no, no sé. Pero el reloj lo tenía la familia del médico. Cuando Belgrano decide estar a favor del movimiento de la independencia su padre lo deshereda. Por eso murió pobre. La única que lo acompañó siempre fue su hermana, que incluso es quien educa a la hija del creador de la bandera”.

A Belgrano se lo tiene como creador de la bandera, pero fue eso y más.

“Belgrano a veces es puesto en discusión por el hecho que él expresa en el Congreso de Tucumán poner una autoridad que sea un monarca. Si nosotros vamos a analizarlo con la mirada de hoy, es cuestionable. Pero siempre hay que tener la mirada de la época, tiempo y espacio.

Mirándolo desde ese punto de vista era lógico, porque era lo que se conocía. Cuando salió otra opción él la aceptó, no tuvo ningún inconveniente. Belgrano está más asociado al fracaso que al triunfo. Si analizas la historia, cuando lo mandan a hacerse cargo del Ejército del Norte hace base en la provincia de Santa Fe. Allí él ve que tiene un ejército que no está uniformado, que no tiene algo que nos distinga a todos. Surgió la idea los colores que mayoritariamente estaban en Plaza de Mayo. Tomaron esas ideas. Creó un emblema que los identifica. El Triunvirato le manda a decir que no, que no era el momento. Fue el miedo a lo que pasara, al fracaso, a la vuelta de los españoles. No se sabe si no recibió la documentación o la recibió y la guardo, sin darla a conocer. Él llegó al norte y lleva la bandera. En Salta es jurada y en Jujuy es bendecida”.

En la Campaña al Paraguay, “hay historiadores que dicen que Belgrano fracasa, cuando lo que hubo fue una decisión del pueblo paraguayo de no ser parte del movimiento revolucionario de mayo. También siempre de habla de Vilcapugio y Ayohúma como las grandes derrotas. Pero se olvida que Belgrano triunfó en Salta y Tucumán. O sea, anteponemos el fracaso al triunfo, muy propio de los argentinos. Y llevó al pueblo jujeño a ese éxodo, que hizo que los españoles encontraran tierra rasada. Y que no valoramos los argentinos en toda su dimensión, porque fue un acto de amor de todo el pueblo jujeño hacia la independencia, hacia el derecho de ser libres. Fue un triunfo del pueblo jujeño. El Triunvirato le manda a decir que retroceda, y él no les hizo caso, triunfó en Salta, en Tucumán. En el ejército hay triunfos y hay derrotas; hasta la derrota significa algo: retomar, tener más fuerza para seguir avanzando y vencer al enemigo”

Y cierra diciendo: “la actitud de Belgrano, en el norte, es única. Y no se lo desarrolla, su accionar, como debería. Le debemos mucho a Belgrano. Belgrano, Güemes y San Martín consolidaron la independencia”.