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La escribana de Adorni había trabajado para narcos que usaban testaferros

Adriana Nechevenko fue citada para aclarar la compra de dos propiedades del jefe de Gabinete. Hace 12 años, fue testigo en un juicio donde sus clientes fueron condenados por traficar efedrina.

Cuando vaya a declarar ante el fiscal Gerardo Pollicita, el miércoles próximo, la escribana de Manuel Adorni, Adriana Mónica Nechevenko de Schuster, no pisará Comodoro Py por primera vez. Ya había declarado en un megajuicio contra una banda narco que había contratado sus servicios.

Nechevenko es la escribana que certificó la compra de propiedades del jefe de gabinete. Con su gestión, Adorni compró la casa en el country Indio Cua en noviembre de 2024 y un departamento en Caballito, justo un año después, que figura en la escritura con un valor menor al de mercado.

Para comprar el departamento, Adorni utilizó dos préstamos no bancarios de dos señoras de 64 y 72 años que, según consta en los documentos de la propiedad, le habrían prestado 100.000 dólares cada una, aunque cuando periodistas del diario La Nación trataron de ubicarlas una de ellas dijo no conocer al jefe de Gabinete y la otra no estaba y quien atendió tampoco lo conocía.

La escribana de Adorni fue citada ahora para aclarar esa situación. Hace 12 años, tuvo que ir a declarar a un juicio oral para describir sus tareas con un grupo de hombres que terminaron condenados por narcotráfico.

Entre junio de 2007 y abril de 2008, laboratorios fantasma que compraban efedrina de la India presentaban solicitudes ante la Sedronar (Secretaría de Políticas sobre Drogas de la Argentina) para ser autorizados a importar argumentando que utilizarían la droga para la industria farmacéutica local.

Según documentos judiciales a los que accedió Clarín, en los expedientes de la Sedronar número 429, 432, 899, 900, 901 y 902 aparece la firma de la escribana Nechevenko.

Los pedidos de importación los hacía un hombre llamado Guillermo Manfredi, quien trabajaba en sociedad con Josué Fuks y Alfredo Abraham, a través de la firma Farmacéuticos Argentinos S.A., conocida en el ambiente de los laboratorios como FASA o DROFASA.

En el período investigado por la justicia, la empresa importó casi 10 toneladas de efedrina (9.800 kilos) en apenas 10 meses.

Cuando declaró en el juicio, el 28 de marzo de 2014, la escribana Nechevenko admitió que trabajó para Fuks y Abraham “varios años”. CLARIN