10/10/2026 • EDUCACION

Veteranos de Guerra de Malvinas en el Instituto 48: “No queremos reducir Malvinas a un 2 de abril, es muchísimo más que eso”

José Cruz, integrante de la Agrupación de Perros de Guerra de Infantería de Marina, y Marcelo Aceto, cabo segundo y tripulante del destructor ARA Santísima Trinidad, compartieron sus experiencias y reflexiones en una charla organizada por la agrupación Malvinas, Educación y Valores, con el auspicio de la Sociedad Rural de Coronel Suárez. Junto a Jorge Sabbagh, suboficial retirado de la Fuerza Aérea Argentina, trabajan para transmitir a las nuevas generaciones los valores, las enseñanzas y el significado de la causa Malvinas.

La memoria de Malvinas, el reconocimiento a sus protagonistas y la importancia de transmitir a las nuevas generaciones una historia que no debe quedar limitada a las páginas de los libros fueron algunos de los ejes de la charla que veteranos de la Guerra de Malvinas brindaron en el Instituto Superior de Formación Docente y Técnica N° 48 de Coronel Suárez.

La actividad estuvo a cargo de integrantes de la agrupación Malvinas, Educación y Valores, conformada por José Cruz, conscripto de Infantería de Marina que perteneció a la Agrupación de Perros de Guerra; Marcelo Aceto, cabo segundo y tripulante del destructor ARA Santísima Trinidad; y Jorge Sabbagh, suboficial retirado de la Fuerza Aérea Argentina. La iniciativa contó con el auspicio de la Sociedad Rural.

Antes del encuentro con los estudiantes, Cruz y Aceto compartieron sus reflexiones sobre el sentido de esta tarea educativa, la experiencia que les tocó vivir durante la guerra y la necesidad de mantener vigente la causa Malvinas desde una perspectiva que también rescate los valores humanos.

Malvinas, educación y valores

“Nosotros estamos convencidos de que, a través de la educación y esos valores, que curiosamente o contradictoriamente lo que voy a decir puede sonar así, esa educación y esos valores nos los dio la gesta de Malvinas”, explicó Aceto al describir el enfoque de la agrupación.

El objetivo no es detenerse exclusivamente en los acontecimientos militares, sino compartir cómo vivieron aquella experiencia siendo jóvenes que comenzaban a transitar su camino en la vida y que, de un momento a otro, se encontraron atravesados por la guerra.

A partir de sus testimonios, buscan recuperar enseñanzas relacionadas con el trabajo en equipo, el compañerismo, la lealtad, el patriotismo y la solidaridad.

“Podemos reducir Malvinas a que un 2 de abril se recuperaron las islas, hacía frío, pero me parece que la entrega y el sacrificio de nuestros héroes merecen la posición que corresponde”, sostuvo Aceto.

En ese sentido, remarcó que la experiencia de la guerra también permite transmitir un mensaje para la vida cotidiana, sin enaltecer la violencia ni el enfrentamiento armado.

“No enaltecemos la guerra, ni la violencia, ni mucho menos. Al contrario, por haber estado, queremos enaltecer la paz, el amor, la hidalguía y el coraje”, expresó.

Para los veteranos, Malvinas representa una causa que atraviesa la identidad nacional y que debe abordarse durante todo el año, no solamente en las fechas conmemorativas.

La experiencia que los marcó para siempre

Al hablar de lo vivido durante los 74 días que duró el conflicto, Aceto hizo hincapié en los vínculos que se construyeron entre quienes compartieron aquella experiencia y en las huellas que permanecen hasta hoy.

“Lo que más nos duele es perder un compañero”, afirmó.

La pérdida de los camaradas, las condiciones en las que debieron sobrevivir y la distancia del hogar forman parte de una experiencia que, según explicó, solamente quienes estuvieron allí pueden comprender plenamente.

En ese contexto, el reencuentro entre veteranos adquiere un significado especial. Escuchar a otro compañero relatar lo que atravesó, conocer las dificultades que enfrentó o descubrir cómo logró sobrevivir genera una identificación profunda.

“Entre nosotros nos lamemos las heridas, sabemos lo que hemos pasado”, expresó, al describir esa hermandad que permanece a pesar del paso de los años.

También recordó que la posguerra presentó dificultades particulares, porque la sociedad no siempre estuvo preparada para recibir a quienes regresaban del conflicto ni para comprender lo que habían vivido.

Si bien destacó el cariño y la generosidad del pueblo, consideró que todavía queda trabajo por hacer para incorporar plenamente el significado de Malvinas a la conciencia colectiva.

Los valores que dejó la guerra

Uno de los mensajes centrales de la charla estuvo relacionado con la solidaridad y la igualdad que se ponen de manifiesto en situaciones extremas.

Aceto recordó que, en el campo de batalla, compartir lo poco que se tenía podía marcar una diferencia fundamental para un compañero.

“Si alguien tenía un pedazo de pan, lo tenía que compartir, pero nadie se debía quedar con hambre”, relató.

Para el veterano, esa experiencia permite comprender la importancia de construir una sociedad basada en la responsabilidad, la honestidad, el compromiso y el respeto por los demás.

También planteó la necesidad de contar con referentes capaces de representar esos valores y generar confianza, tanto desde las instituciones como en la vida pública.

La causa Malvinas, sostuvo, no debe quedar reducida al orgullo por un territorio, sino que tiene que convertirse en una oportunidad para reflexionar sobre el país que se quiere construir.

La recuperación de las islas a través de la educación

Al referirse a la soberanía argentina sobre las islas, Aceto fue contundente al señalar que Inglaterra mantiene la usurpación del territorio y que la Argentina debe continuar trabajando para recuperarlo.

En su mirada, la educación y la formación de las nuevas generaciones constituyen herramientas fundamentales para sostener ese objetivo.

“Estamos convencidos de que solamente a través de la educación y las formaciones es donde se va a poder lograr ese objetivo”, afirmó.

También consideró positivo que Malvinas haya recuperado visibilidad en distintos espacios de la sociedad, aunque advirtió que ese interés debe traducirse en un compromiso sostenido y no limitarse a expresiones circunstanciales.

Para la agrupación, mantener viva la causa significa conocer la historia, comprender lo que ocurrió, reconocer a sus protagonistas y transmitir a los jóvenes la importancia de la soberanía nacional.

“Sigamos sembrando las semillas de patria”

La presencia de los veteranos en el Instituto 48 forma parte de esa tarea de transmisión que llevan adelante en distintos ámbitos educativos.

A través del contacto directo con los estudiantes, buscan acercar una experiencia que, para las nuevas generaciones, muchas veces se conoce principalmente por los libros, los relatos familiares y las conmemoraciones escolares.

Al finalizar la entrevista, Cruz y Aceto agradecieron el recibimiento de la comunidad de Coronel Suárez y expresaron su deseo de que el encuentro permita seguir construyendo memoria y compromiso.

“Ojalá la charla sirva para que sigamos sembrando las semillas de patria”, expresaron.

Con sus testimonios, los veteranos volvieron a poner de manifiesto que Malvinas no es solamente un episodio de la historia argentina ni una fecha en el calendario. Es también una experiencia humana marcada por el sacrificio, las pérdidas, la solidaridad y el compañerismo, cuyo legado sigue interpelando a las nuevas generaciones.