13/03/2019EDUCACION

UPD (último primer día), la nueva moda que jaquea la autoridad de escuela y de padres.

Profesor Diego Areán, Director del Fasta San José, nivel secundario: “tenemos que acostumbrarnos a estas cosas, pero trabajar desde una mirada de prevención. Estar atentos a que no pasen grandes cosas. Celebro que los chicos tengan tantas ganas de festejar, y se los dije en una reunión previa que tuve: que lo hagan desde la alegría, desde esa mirada que es su último año en la escuela secundaria”. Inspector Regional Fabián Palma: “no estoy criticando si está bien o no que los chicos pasen toda la noche. Lo que digo es que tienen que ser responsabilidades compartidas: familia, directivos, inspectores, la región, los distritales y los chicos, buscando que todos la pasemos bien”.

Desde hace unos pocos años, cuando están por iniciar las clases en el nivel secundario… hay una evidente preocupación en equipos directivos de las escuelas y también en muchos padres.

Lo que se usa ahora no es ir prolijito, bien peinado, con la emoción de verse entre los compañeros que están iniciando su último año del secundario. Nada que ver. Lo anterior es de otra época.

Ahora se trata de pasar la noche en vela, todos los compañeros juntos, en una interminable previa, que concluye con bombos, cornetas, cánticos, papelitos que se tiran en el frente de la escuela, grupos que arengan frente a una escuela que no es la suya.

Para asegurar que esta “celebración” no caiga en un descontrol incontrolable, mucha Policía cuidando, con patrulleros cortando calles, ambulancias dispuestas ante cualquier eventualidad, los directivos en la puerta de la escuela viendo cómo entran los chicos, los inspectores dando vueltas por el frente de los colegios viendo cómo se desarrolla la cosa, y muchos padres acompañando también, haciéndose responsables del cuidado de sus hijos.

¿Está mal? Antes de responder con ímpetu esta pregunta, cada adulto que está leyendo esto, valdría la pena que se pregunte qué haría si fuera joven y estuviera a punto de egresar de sexto año y el de este lunes hubiera sido su Ultimo Primer Día de Clase. Y que se responda con honestidad sincera, sin falsos moralismo, ¿qué haría yo?

En Coronel Suárez se sostuvieron algunas reuniones entre equipos directivos y padres, también hubo una reunión convocada por la Jefatura Regional con los chicos, con la presencia del Dr. Roux, médico psiquiatra, que habló sobre lo que el alcohol produce. Se tomó la determinación que los de 6to entraran a las 7 de la mañana, y el resto de los cursos a las 9 o 9:20 horas.

Consultamos al respecto al Inspector Jefe Regional, Fabián Palma, y a un directivo de escuela secundaria, Diego Areán. Lo que sigue son sus respuestas.

Fabián Palma: “esto que se ha instalado, como el UPD, a veces a los adultos nos revoluciona un poco. Tenemos que acostumbrarnos a estas cosas, pero trabajar desde una mirada de prevención. Estar atentos a que no pasen grandes cosas. Celebro que los chicos tengan tantas ganas de festejar, y se los dije en una reunión previa que tuve: que lo hagan desde la alegría, desde esa mirada que es su último año en la escuela secundaria. Que sepan que los directivos, cuando lleguen a la escuela, más allá de estar ansiosos a ver cómo llegan, van a estar atentos. Creo que los chicos necesitan que los grandes estemos detrás de ellos, los directivos como directivos, los papás como papás, asumiendo la responsabilidad de saber cómo se está manifestando y cómo llega a la institución educativa. Saber que, si el directivo lo llama porque su hijo está descompuesto, que vaya a buscarlo”.

El Inspector Jefe Regional señala: “nadie les está diciendo que no festejen. Para la escuela recibir a los chicos es un motivo de alegría también, porque son los futuros egresados 2019. Es la promoción que se va. Se lo decíamos el otro día en una reunión. Sabemos que en algunos lugares los chicos han estado durante toda la noche, que en algunas escuelas de la región los han recibido con un desayuno. En una escuela de Pigüé, en un restaurant bastante grande, se los esperó a todos los chicos con un desayuno, con los papás presentes esperándolos. Es una forma de decir los adultos que quieren compartir con sus hijos este UPD. Fueron todos juntos después a la escuela. Creo que de esta manera tenemos que empezar a ver estas jornadas. No estoy criticando si está bien o no que los chicos pasen toda la noche, lo que digo es que tienen que ser responsabilidades compartidas: familia, directivos, inspectores, la región, los distritales y los chicos, buscando que todos la pasemos bien”, dijo el Profesor Fabián Palma.

Diego Areán: “pasó sin dificultad el último primer día. Al menos en el caso particular del Colegio Fasta San José, con un trabajo que se viene haciendo entre las familias y el colegio. Donde en algún momento surge la familia con una presencia más fuerte, en otros momentos surge la escuela con una postura si se quiere más inflexible para poder marcar bien qué se puede y qué no. Y los chicos responden. Tenemos un 6to año –siempre sentimos lo mismo- que son relindos, son chicos muy queribles, a los que venimos acompañando desde chiquitos. Fue una buena experiencia la de este lunes. Y lo otro que valoro, que por primera vez lo ponemos más de manifiesto, es que pudimos trabajar con las otras instituciones. Eso me parece que es muy positivo”, dijo Diego Areán.

El Representante del San José destaca que “la gestión –a través del Inspector Regional- está unificada, escuelas públicas y privadas, y eso es un beneficio enorme. Las instituciones, los directivos, todos los que formamos las instituciones queremos trabajar, entre otras cosas, para generar una cultura distinta a la que tenemos. Tenemos una cultura que muchas veces ha favorecido el desencuentro entre las escuelas, la agresión, el mal trato; algunas frases que son terribles que nos marcan como sociedad, entre los colegios. Y creo que, en eso, podemos ser motor de una nueva cultura, que genere otras prácticas. Hay prácticas de la noche, de la salida nocturna, que se meten dentro de la práctica escolar. Y no tiene nada que ver una cosa con la otra. A su vez, no estamos preparados y no podemos dejar de intervenir porque nuestros alumnos es lo que padecen. Durante estos últimos años –a mi criterio- hemos intervenido de una manera que no nos deja satisfechos, que no deja de ser una estrategia que ayude para que nos cuidemos en primer lugar. En eso la política está animando políticas de cuidado que son muy buenas para todos”.

Por eso destaca la oportunidad del encuentro, entre directivos de escuelas públicas y privadas, con los alumnos y padres: “los inspectores están apoyando esto con un convencimiento que nos ayuda. Y creatividad para empezar a buscar otras maneras, que lo celebrativo no esté vinculado a estas prácticas que son peligrosas, en definitiva. Todos sabemos de alumnos que pasan toda la noche en un lugar, que, por otro lado, es de dudosa contratación; son menores, toman toda la noche. No todos, pero la mayoría. Y después tienen que estar cinco o seis horas sentados en el aula. Ahí hay algo que tiene que hacernos ruido. Tenemos que intervenir de otra manera. Tal vez con espacios entre los alumnos, con profesionales. El viernes tuvimos un comienzo con una charla con el Dr. Roux, que expuso lo que hace el alcohol, sobre todo en edad adolescente. No es arruinarles la fiesta, es encontrar maneras de celebrar que sean saludables. Y las instituciones no podemos estar al margen”.