Tecnicatura en Acompañamiento Terapéutico, una carrera con amplia salida laboral que se dicta en el Instituto N° 160
Antonela Gros Aldecoa y Ana Garippe, psicólogas y docentes de la carrera Acompañante Terapéutico del Instituto de Formación Docente N° 160, visitaron la Radio para brindar detalles de esta profesión tan requerida y con amplia y rápida salida laboral.
“Es una de las carreras más nuevas, es el cuarto año que está y tiene la posibilidad de acceder a un título de Acompañante Terapéutico rendidas las materias del primer año, y la importancia y posibilidad de contar con la Tecnicatura en Acompañamiento Terapéutico, que se obtiene finalizados los tres años que dura la carrera. La idea es poder invitarlos y contarles de qué se trata para que puedan inscribirse” dijo Ana Garippe.
Antonela Gros Aldecoa sumó más consideraciones al respecto: “Damos a conocer la carrera y la formación dada la demanda de acompañantes que hay. Estamos al día de hoy, pasado el receso invernal, con niños en distintos niveles educativos necesitando acompañantes y no consiguen obtener el recurso por falta de profesional capacitado. Hay un montón de niños en escuela y de adultos en otros ámbitos que necesitan su acompañante y en Suárez no estamos pudiendo responder a esa demanda porque nos falta gente formada. Tenemos la carrera acá, de manera oficial, gratuita, presencial y desaprovechar estas dos posibilidades, de salida laboral y de formación continua y de calidad, teniéndolo a dos pasos, la verdad que es un despropósito. Como docentes queremos invitar a todas las personas que sientan la vocación de trabajar en salud mental a conocer el rol, el cual es nuevo porque el diseño curricular de la carrera es del año 2015 y está creciendo y profesionalizando muchísimo. Estamos proyectando el viaje al congreso en el mes de octubre, es decir, tenemos muchas ganas de sumar profesionales con vocación de servicio, pero los estamos esperando en el aula”.
Consultadas cuál es el rol del Acompañante Terapéutico, dijeron que “hay muchas confusiones, incluso cuesta para los equipos de profesionales que acompañan pacientes ubicar a veces el rol, por eso son tan importantes las herramientas que brindamos en la formación. El acompañante es un agente de salud que trabaja en un equipo interdisciplinario, puede ser con psicólogos, psiquiatras, neurólogos, siempre hablamos de personas con alguna afección que puede ser neurológica, psicológica, padecimientos en general de salud mental, discapacidad en todos los grupos etarios, tanto en niños, adolescentes, adultos y adultos mayores, con la posibilidad de insertarse en infinita cantidad de ámbitos: domiciliario, un trabajo social, en una institución educativa o deportiva. La idea es que haga un acompañamiento de la persona en su vida cotidiana, en sus actividades, favoreciendo el lazo social, la posibilidad de una mayor autonomía, brindándole herramientas para vincularse mejor, para poder salir adelante en la patología específica que tenga ese paciente”.
Para que se grafique un poco: “Así como a veces cuando nos quebramos un pie necesitamos una muleta de apoyo físico, de madera, el acompañante terapéutico cumple ese rol, pero psíquicamente, es un otro donde uno que no puede tanto solo se apoya para poder en este objetivo último que funcione de la manera más autónoma posible. No es hacer por el otro, cargar en andas a alguien y llevarlo porque no puede caminar, sino ser su sostén, poner el hombro, ser su apoyo y brindar lo que el otro en ese momento no puede para que de a poco vaya pudiendo. Por eso es una orientación de agente de salud, se diferencia del cuidador domiciliario en esto que no va a hacer por el otro, sino el objetivo último es siempre estimular el mayor nivel de autonomía posible”.
Sobre la presión para que las obras sociales reconozcan este servicio, Ana Garippe dijo que “muchas obras sociales ya trabajan con acompañantes terapéuticos y hay que tener en cuenta que a partir de ahora cada vez se van a ir pidiendo más específicamente los títulos oficiales. Antes por ahí esto uno lo hacía mediante un curso, pero la realidad es que las herramientas que se necesitan a la hora de trabajar son realmente del conocimiento teórico y se brindan en la carrera de tres años, para poder después estar con un paciente, intercambiar con un equipo de otros profesionales y hace a la envergadura que va a tener este rol cada vez, la idea de poder trabajar muchas personas, por ejemplo. El acompañante es un medio que puede llevar a la persona a modificar algunas cuestiones y también a acercarse a estos otros tratamientos. A veces cumplimos ese rol, de nexo, de acercamiento de las personas a las instituciones de las que necesita para poder abordar su problemática. También se empieza a utilizar en consumo problemático y para eso se necesita una formación que pueda respaldar nuestro hacer con las personas”.
La inscripción a esta carrera que se dicta en el Instituto N° 160 se abre a fin de año. Toda la información en el sitio web del establecimiento educativo o en la página ABC.
9.0 °C •

