11/09/2019EDUCACION

Roberto Aliberti y su mirada de la educación actual y los desafíos del sistema educativo.

"El rol de la escuela pública es fundamental como forjador de antidestinos en estas épocas donde el sistema sociopolítico del corte neoliberal tiende a excluir a personas más que a incluirlas".

En nombre de los docentes fue el Inspector jubilado Roberto Aliberti quien dejó el mensaje central del 11 de septiembre en el marco de los festejos por el Día del Maestro.

"Nos toca educar enseñar y trabajar en momentos históricos harto complejos con subjetividades vulneradas por la injusticia social, la marginación, la desocupación y la crisis de valores siendo este un escenario muy difícil para quienes deseamos seguir aportando a la construcción de subjetividades y a la inclusión con aprendizajes de niños, niñas, adolescentes y jóvenes", comenzó analizando el docente jubilado.

Luego afirmó que "en medio de tanta urgencia y de la coyuntura social la mitad de nuestra infancia tiene necesidades básicas insatisfechas, cifras de hambre y miseria que duelen en este bendito país por eso, en estos tiempos vertiginosos y frágiles, el rol de la escuela pública, y de los maestros y profesores en particular, es fundamental como forjador de antidestinos en estas épocas donde el sistema sociopolítico del corte neoliberal tiende a excluir a personas más que a incluirlas".

"El gran desafío que tenemos los docentes es alojar a cada sujeto en su singularidad, con sus subjetividades dañadas en algunos casos por historias de vida, de crianza y de contexto social adverso. Así vemos a diario que muchos niños y adolescentes están muy solos, con familias hiperpreocupadas, cansadas y desbordadas en muchos casos. A veces muchos de estos chicos los únicos momentos gratos y felices como verdaderos niños los viven en las escuelas, con sus maestros, porque su vida fuera muchas veces está atravesada por la violencia y la vulneración de derechos por eso es tan importante que en las escuelas los docentes sigamos propiciando el encuentro, la mirada, la presencia, volver a mirarnos a los ojos, damos un abrazo, una caricia, brindar una sonrisa, brindarles la mayor calidad educativa posible, las mejores oportunidades, literatura de calidad, buenas y ricas experiencias didácticas".

"Otro gran desafío que tenemos los docentes en esta época es la inclusión con aprendizajes de todos los alumnos en la escolaridad común en todos los niveles, seguir trabajando por todos y cada uno de los alumnos".

"Sabemos que la inclusión es un gran reto pedagógico y social pero hemos demostrado que podemos lograrlo".

"Todos los niños y jóvenes tienen derecho a educación de calidad donde se respete la diversidad y se le reconozca como una riqueza pedagógica y humana, donde se considere que todos los alumnos tienen necesidades educativas y trayectorias múltiples y diversas".

"Se tendrá que seguir gestionando desde los equipos de supervisión, directivos, en las aulas, en los equipos de orientación, para alojar a cada uno de los alumnos con trayectorias reales. Los colores con los que pinten el futuro depende de en gran medida de las oportunidades que les damos hoy".

"Trabajemos entonces desde una pedagogía de la esperanza, de la ternura, confiando en las posibilidades de superación de nuestros chicos, en sus potencialidades y en sus inteligencias ya que ningún destino es inamovible y cualquier trayectoria de vida y educativa puede cambiar nuestra intervención docente generando las condiciones necesarias para que las cosas sucedan y confiando de verdad en nuestros alumnos".

"Habilitemos la escucha atenta, la mirada que incluye y el abrazo que sana".

"Para finalizar, a los futuros docentes les pido que preparen a sus alumnos para que puedan desarrollar sus inteligencias y capacidades, y puedan resolver los problemas aprendiendo del error. Formen chicos y chicas abiertos al cambio que tengan empatía con sus pares, asertividad y generosidad".