Miriam Benítez abordó la situación de amenazas en escuelas y pidió un trabajo conjunto de toda la comunidad
Miriam Benítez abordó la situación de amenazas en escuelas y pidió un trabajo conjunto de toda la comunidad
En una entrevista telefónica con La Nueva Radio Suárez, la inspectora jefa regional de Educación, Miriam Benítez, se refirió a las recientes situaciones de amenazas registradas en instituciones educativas de la Región 23 y brindó detalles sobre el abordaje que se está llevando adelante desde el sistema educativo.
En el inicio, Benítez agradeció el espacio y destacó la importancia de comunicar con responsabilidad en contextos sensibles. En ese sentido, remarcó una definición clave: “La violencia no es escolar, la violencia entra a la institución”, subrayando que la escuela debe sostenerse como un territorio de paz, aunque no esté ajena a lo que ocurre en la sociedad.
La funcionaria explicó que el sistema educativo bonaerense cuenta desde 2012 con una guía de intervención ante situaciones de conflicto y vulneración de derechos, actualizada en 2023 para dar respuesta a nuevas problemáticas. En ese marco, indicó que durante este año se ha registrado la aparición de amenazas en distintos establecimientos de la región, tanto de gestión estatal como privada, generalmente a través de mensajes escritos en baños o aulas.
Benítez señaló que, ante cada caso, la intervención es inmediata: se activa una red que involucra a directivos, inspectores y jefaturas, se da aviso a las familias y se trabaja con los estudiantes para contener la situación. Además, se articula con el Ministerio de Seguridad, entendiendo que las amenazas constituyen un delito y deben seguir también el curso correspondiente en el ámbito judicial.
En relación a las medidas adoptadas, explicó que no existe un protocolo único, sino orientaciones que se van ajustando según cada caso. En algunas instituciones, por ejemplo, se han tomado decisiones consensuadas con las familias, como la restricción en el uso de mochilas, aunque aclaró que estas resoluciones surgen del acuerdo entre la comunidad educativa.
La inspectora también puso en valor el rol de los equipos de orientación escolar, a los que definió como fundamentales en el acompañamiento de estas situaciones. Destacó que, además de la contención, se busca transformar estos episodios en oportunidades pedagógicas, generando espacios de reflexión donde los estudiantes puedan expresarse.
Otro de los ejes centrales fue el llamado a escuchar a los jóvenes. “Estos chicos nos quieren decir algo”, sostuvo, al tiempo que insistió en la necesidad de diferenciar claramente entre una broma y una amenaza, remarcando que estas últimas generan daño y deben ser abordadas con seriedad.
Benítez contextualizó además el fenómeno dentro de un escenario social más amplio, atravesado por altos niveles de violencia, especialmente en medios y redes sociales, a las que los jóvenes acceden de manera constante. En ese sentido, consideró que se trata de una problemática que excede a la escuela y que requiere una respuesta integral de toda la sociedad.
En cuanto al rol de los adultos, planteó la necesidad de recuperar los límites como parte del cuidado, entendiendo que establecerlos también es una forma de acompañar a los jóvenes. Asimismo, advirtió sobre la naturalización de discursos violentos en distintos ámbitos y la influencia que esto puede tener en las nuevas generaciones.
Finalmente, la inspectora convocó a un trabajo conjunto entre familias, docentes, instituciones y medios de comunicación para cuidar a los estudiantes y acompañarlos en este contexto. Aseguró que desde la Región 23 se continúa interviniendo de manera constante y articulada, con el objetivo de garantizar entornos seguros y fortalecer el acompañamiento a las trayectorias educativas.
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