María Inés Falconi visitó Coronel Suárez y compartió sus historias con estudiantes del Colegio FASTA San José
La reconocida escritora infantojuvenil, autora de la saga Caídos del mapa, llegó por primera vez a la ciudad invitada por la institución educativa. La bibliotecaria Graciela Jacobo destacó el trabajo que realizan los alumnos con sus libros, mientras que la autora reflexionó sobre la lectura, la escritura y los vínculos que construye con sus jóvenes lectores.
La literatura juvenil tuvo un encuentro especial en Coronel Suárez con la visita de María Inés Falconi, escritora, dramaturga, guionista y directora teatral argentina, reconocida especialmente por sus obras destinadas a niños y adolescentes y por la popular saga Caídos del mapa.
La autora llegó por primera vez a nuestra ciudad para participar de distintas actividades con estudiantes del Colegio FASTA San José, una iniciativa impulsada desde la biblioteca de la institución. Durante una entrevista con La Nueva Radio Suárez, la bibliotecaria Graciela Jacobo explicó que la visita fue especialmente significativa porque los alumnos llevan años trabajando con sus libros.
“Hace muchísimos años que el colegio trabaja con sus libros. Los chicos terminan de leer el primer libro y quieren el segundo, el tercero”, contó Jacobo, quien destacó el interés que despierta la saga entre los estudiantes del segundo ciclo.
La comunidad educativa preparó la recepción de Falconi con entusiasmo, con la posibilidad de que los alumnos pudieran conocer personalmente a la autora, conversar con ella y hacerle preguntas sobre sus historias y su trabajo.
Caídos del mapa, una saga que creció junto a sus lectores
Uno de los momentos destacados de la entrevista fue la conversación sobre Caídos del mapa, una de las obras más conocidas de Falconi. La autora contó que la continuidad de la historia no había sido un plan inicial, sino que surgió a partir del interés de los propios lectores.
“Fue absolutamente casual que se transformara en una saga”, explicó. La historia comenzó como una obra de teatro y luego se convirtió en libro. En principio, allí terminaba, pero los pedidos del público para conocer cómo seguía la trama impulsaron nuevas entregas.
Con el paso de los años, la serie llegó a su decimoquinta entrega, publicada este año, y continúa generando interés entre distintas generaciones.
Falconi contó que actualmente se encuentra con adultos que leyeron los primeros libros durante su infancia y que ahora compran las nuevas entregas para saber cómo continúa la historia o se las acercan a sus propios hijos.
“¿Qué mejor? No se puede pensar nada mejor”, expresó sobre esa continuidad del vínculo con los lectores.
Historias juveniles que hablan de las cosas de la vida
Consultada sobre los desafíos de escribir para las nuevas generaciones, en un contexto atravesado por los celulares y las transformaciones tecnológicas, Falconi aseguró que no lo vive como un obstáculo.
La autora explicó que busca incorporar nuevos lenguajes, ritmos y temas propios de cada época, pero considera que las preocupaciones fundamentales de niños y adolescentes permanecen a lo largo del tiempo.
“Hay una parte humana de los chicos que sigue siendo la misma. Siguen teniendo las mismas problemáticas que hace 20, 30 o más años, y que tienen que ver con los vínculos, con el desarrollo, con la amistad, con el amor, con las peleas, con la muerte, con las cosas de la vida”, señaló.
Para Falconi, aunque cambien la tecnología, la estructura social y las circunstancias cotidianas, las historias continúan conectando con experiencias humanas reconocibles para los lectores.
Esa cercanía con el universo juvenil también forma parte de su manera de escribir. Según explicó, sus relatos están pensados desde el comienzo para ese público y, en muchas ocasiones, sus protagonistas son chicos o adolescentes. De esa manera, la historia se construye desde su mirada, sin necesidad de adaptar posteriormente el lenguaje.
La lectura como una forma de ampliar la mirada
A lo largo de su trayectoria, Falconi encontró en la literatura dos aspectos fundamentales: una vía de expresión y comunicación, y la posibilidad de mantener un contacto permanente con sus lectores.
La escritora destacó que ese intercambio le permite conocer qué les sucede a los chicos, cuáles son sus inquietudes y cómo reciben las historias que ella crea.
También reflexionó sobre la capacidad de la lectura para ampliar la mirada y favorecer la comprensión de otras realidades.
“Creo que no somos del todo conscientes de cuánto abre la cabeza leer o conectarse con historias”, afirmó. Y agregó que, a través de los personajes, los lectores pueden acercarse a otras experiencias y desarrollar una mayor amplitud de criterio.
En ese sentido, comparó la literatura con otras formas de expresión artística, como el cine y el teatro, que también permiten explorar diferentes perspectivas y comprender el mundo desde otros puntos de vista.
Para Falconi, un libro funciona como un puente entre quien escribe y quien lee. La relación no termina cuando la obra llega a las librerías, sino que continúa a través de las interpretaciones y experiencias personales de cada lector.
Del primer ciclo al secundario: encuentros con distintas preguntas
La agenda de la autora en el Colegio FASTA San José contempló actividades con estudiantes de distintos niveles. Luego de encontrarse con alumnos del segundo ciclo, Falconi tenía previsto compartir una jornada con los más pequeños del primer ciclo y, por la tarde, con estudiantes del nivel secundario.
La escritora explicó que cada grupo propone un diálogo diferente. Los más pequeños suelen interesarse por aspectos personales de la vida de la autora: dónde vive, si tiene hijos o si tiene mascotas, además de hacer preguntas sobre los libros.
Con los adolescentes, en cambio, suelen aparecer más reflexiones sobre los argumentos, los personajes y el proceso de escritura.
Esa diversidad de preguntas es parte de una experiencia que Falconi valora especialmente, porque le permite acercarse a lectores en distintas etapas de crecimiento.
La visita, organizada desde la biblioteca escolar y acompañada por el trabajo previo de los estudiantes con sus obras, ofreció así una oportunidad para que la literatura trascendiera las páginas y se convirtiera en un encuentro directo con quien crea las historias.
Para los alumnos del FASTA San José, conocer a María Inés Falconi significó ponerle voz y rostro a una autora cuyas historias ya forman parte de sus experiencias de lectura, y descubrir que detrás de cada libro existe una persona dispuesta a escuchar, conversar y seguir construyendo ese puente con sus lectores.
9.8 °C •