La Escuela Especial 501 celebró el Día de la Educación Especial con la inauguración de un mural colectivo
En la mañana del viernes, la Escuela Especial N° 501 llevó adelante el acto conmemorativo por el Día de la Educación Especial, celebrado el pasado 9 de agosto, en una jornada que tuvo como protagonista la inauguración de un mural realizado de manera colectiva por estudiantes, docentes y toda la comunidad educativa.
La actividad se desarrolló en el establecimiento y permitió poner en valor el trabajo que la institución lleva adelante durante todo el año, pero también celebrar los 77 años de la modalidad de Educación Especial.
La directora de la escuela, María Eugenia Bravo, destacó que cada año la institución propone una actividad abierta a la comunidad que permita compartir con la sociedad parte de lo que se construye cotidianamente en la escuela. En esta oportunidad, la idea surgió a partir de la propuesta de un alumno, quien planteó la posibilidad de realizar un mural.
También estuvo presente Mauro Moccero, jefe de Gabinete de la Municipalidad, quien acompañó la celebración y destacó la importancia de seguir fortaleciendo el trabajo conjunto en materia de inclusión y educación. Del acto participaron además concejales, consejeros escolares y distintos referentes del ámbito educativo, entre ellos la directora de Educación de la Municipalidad, Anahí Barreneche, quienes se sumaron a la comunidad educativa de la Escuela Especial 501 en esta jornada tan significativa.
A partir de allí comenzó un proyecto que sumó a distintos actores y que tuvo como particularidad que la obra fue realizada con tapitas plásticas, recolectadas gracias al aporte de vecinos de Coronel Suárez.
“Para nosotros este mural no es solamente una obra plástica, artística, es mucho más que eso. Es un trabajo colectivo”, expresó Bravo, remarcando que no participaron únicamente los estudiantes, sino también docentes, familias y miembros de la comunidad.
La directora puso especialmente en valor el acompañamiento de la muralista Rocío Schwab, quien durante varias jornadas trabajó junto a los alumnos, acompañándolos en cada etapa de la construcción.
“Cada uno de los estudiantes, con los docentes y con Rocío, día a día fueron construyendo el mural”, señaló Bravo, destacando la paciencia y la dedicación de la artista, así como el compromiso demostrado por los chicos.
Una obra que representa la inclusión y el trabajo conjunto
Luego de un cambio en la dinámica prevista debido a las condiciones climáticas, la comunidad educativa fue invitada a salir al patio para descubrir el mural. Una cuenta regresiva acompañó el momento en que se abrieron las cortinas y quedó finalmente a la vista la obra terminada.
Schwab explicó que la composición fue creada colectivamente y que uno de los conceptos centrales elegidos para representarla fue la “ola naranja”, vinculada a la identidad de la Educación Especial y a su tarea de articulación con otras instituciones y con la comunidad.
“Intentamos representar el espíritu de la escuela y la articulación que hace con toda la sociedad, su aporte”, explicó la muralista.
La propia institución presentó posteriormente el significado de la obra, destacando que el naranja representa el color que identifica y reúne a la Educación Especial y que busca hacer visible todo aquello que se construye diariamente.
Otro de los elementos centrales son las piezas de rompecabezas, diferentes entre sí en forma y color, pero capaces de integrarse para formar un todo.
La metáfora refleja el sentido que la escuela quiso transmitir con esta obra: cada persona tiene características propias y un aporte único, y la verdadera construcción colectiva surge cuando todas esas diferencias encuentran un lugar.
Cada estudiante pudo participar a su manera y dejar su propia huella en el mural. Cada tapita colocada fue, de esta manera, una pequeña contribución a una obra que solamente pudo concretarse a partir del trabajo conjunto.
“No necesitamos ser iguales para formar parte”
Durante la presentación se destacó que las frases que acompañan el mural sintetizan el mensaje de la propuesta: reconocer que no es necesario ser iguales para formar parte.
La obra invita a valorar las diferencias y a comprender que cada integrante de una comunidad tiene algo importante para aportar. Cuando esas contribuciones son reconocidas y encuentran su espacio, se puede construir una sociedad más inclusiva.
El mural representa así mucho más que una intervención artística sobre una pared de la escuela. Es el resultado visible de un proceso que involucró tiempo, dedicación, acompañamiento y participación, y que permitió a los estudiantes ser protagonistas de una creación compartida.
Durante el acto también se realizó la entrega de banderas para SAPI, institución que funciona en el edificio ubicado en la esquina del Centro del Lenguaje, que hasta el momento no contaba con estos símbolos.
Finalmente, Rocío Schwab agradeció a la institución por haberla convocado y confiado en su trabajo, y especialmente a cada uno de los estudiantes que participó de la propuesta.
“Fue una construcción colectiva y fue muy hermoso trabajar con ellos”, expresó la muralista.
De esta manera, la Escuela Especial 501 celebró el Día de la Educación Especial poniendo en primer plano uno de los valores que atraviesa su tarea cotidiana: construir comunidad desde las diferencias, reconociendo que cada persona tiene algo único para aportar y que, cuando todos pueden participar, el resultado es mucho más grande que la suma de las partes.
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