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La Cabalgata de la Escuela Agropecuaria inicia su edición número 24

Veintisiete estudiantes egresados participarán de una experiencia de cinco días por las sierras, con campamentos, recorridos a caballo y una excursión al Parque Tornquist. Ivo Meier, coordinador de la propuesta, destacó el contacto con la naturaleza y los vínculos de compañerismo que se fortalecen durante el viaje.

La tradicional cabalgata de la Escuela Agropecuaria de Coronel Suárez comenzará esta mañana, con la participación de los 27 estudiantes que cursan su último año. Serán cinco días de recorrido por caminos serranos, estancias y paisajes naturales, en una experiencia que forma parte de la historia de la institución y que este año alcanza su edición número 24.

En diálogo con La Nueva Radio Suárez, Ivo Meier, coordinador de la cabalgata, contó que los preparativos finales se concentran en el acondicionamiento de los caballos, el ensillado y la organización de los equipos que acompañarán a los estudiantes durante todo el trayecto.

La salida está prevista para las primeras horas de la mañana. Alrededor de las 6, los participantes partirán desde la Quinta Coutchinave, en el sector de las Cinco Esquinas, para dirigirse a la Escuela Agropecuaria. Allí realizarán el izamiento de la bandera y compartirán unas palabras antes de emprender el camino hacia la estancia Santa Clara, donde pasarán la primera noche.

La organización contempla dos equipos de adultos: uno se adelanta en vehículo para preparar los lugares de llegada y la comida, mientras que otro acompaña a los estudiantes a caballo. También cuentan con una camioneta de apoyo que transporta agua y permanece disponible ante cualquier necesidad. En total, alrededor de diez adultos participan de la logística y el acompañamiento.

Cinco días de recorridos y experiencias en las sierras

Después de la primera noche en Santa Clara, la cabalgata continuará hacia la estancia Los Moritos, donde los participantes suelen ser recibidos con un desayuno de mate y café. Desde allí comenzarán el ascenso hacia el cordón serrano.

El recorrido contempla una parada al mediodía en el sector conocido como el Monte de Frutales, dentro de la estancia Lolén, para luego continuar hasta el último puesto de ese establecimiento, donde instalarán el campamento y permanecerán dos noches.

El jueves, según explicó Meier, está prevista una excursión al Parque Tornquist, uno de los momentos destacados del itinerario. El coordinador señaló que se trata de un lugar de acceso limitado, al que pueden llegar en el marco de esta experiencia organizada por la Escuela Agropecuaria.

Durante el trayecto, los estudiantes tienen la posibilidad de descubrir paisajes de gran belleza, arroyos y sectores serranos de difícil acceso. También pueden observar animales silvestres, entre ellos ciervos y antílopes, además de caballos y otros ejemplares que encuentran en la zona.

El clima, que puede presentar frío o lluvia, forma parte de los desafíos de la travesía. Sin embargo, esas condiciones también se convierten en parte de las vivencias compartidas y de las anécdotas que los estudiantes se llevan de la experiencia.

Aprender a andar a caballo y compartir el camino

Meier aclaró que no es necesario llegar a la Escuela Agropecuaria sabiendo montar. El equipo de la cabalgata acompaña el aprendizaje y cuenta con una persona dedicada especialmente al manejo de los equinos, el ensillado y la enseñanza de la monta.

Muchos estudiantes no provienen del ámbito rural y tuvieron poco contacto con los caballos. Por eso, las prácticas comienzan con anticipación: en agosto iniciaron los encuentros a caballo para que los jóvenes pudieran familiarizarse con los animales, ganar confianza y aprender a desenvolverse con seguridad.

Además, la organización busca que todos los egresados puedan participar. Si algún estudiante no cuenta con caballo propio, se intenta encontrar una alternativa para que nadie quede afuera de esta experiencia compartida.

Una experiencia que fortalece los vínculos

Más allá del recorrido y de los paisajes, el coordinador destacó el valor humano de la cabalgata. Pasar tantas horas a caballo, compartir campamentos y afrontar juntos las dificultades genera un vínculo diferente entre los propios estudiantes y también entre docentes y alumnos.

“Cualquier cosa que va pasando, el que está al lado va dando una mano y vamos resolviendo en el viaje”, explicó Meier al referirse al compañerismo que se construye durante esos días.

La experiencia también invita a superar temores, aceptar los propios límites, aprender a esperar a quien necesita más tiempo y estar atentos a las necesidades de los demás. Para el coordinador, el contacto directo con la naturaleza y la convivencia convierten a la cabalgata en una vivencia difícil de reemplazar por otras propuestas.

Esta será la edición número 24, luego de que la actividad debiera interrumpirse durante dos años por la pandemia. La mirada hacia el próximo año ya anticipa una fecha especial: la edición número 25. No obstante, Meier señaló que, por ahora, la prioridad está puesta en completar los preparativos y disfrutar de la salida que comienza este martes.

Con los caballos listos, los equipos organizados y los 27 egresados preparados para emprender el recorrido, la Escuela Agropecuaria se dispone a vivir nuevamente una de sus experiencias más significativas: cinco días en las sierras que combinan aprendizaje, naturaleza, convivencia y compañerismo.