El CFL 401 mostró cómo la formación para el trabajo se transforma en oportunidades concretas
El CFL 401 mostró cómo la formación para el trabajo se transforma en oportunidades concretas
Durante la degustación organizada por los alumnos del curso de Cocinero, autoridades educativas y representantes de la formación laboral destacaron el compromiso de los estudiantes y el valor de contar con espacios que brindan herramientas concretas para acceder al mundo del trabajo, emprender o desarrollar nuevos proyectos.
La degustación organizada por los alumnos del curso de Cocinero del Centro de Formación Laboral N° 401 no solamente permitió compartir las elaboraciones realizadas durante el cierre de los módulos 1, 2, 3 y 4. También se convirtió en una demostración concreta de lo que puede generar la formación profesional cuando los conocimientos adquiridos se ponen en práctica.
La propuesta fue valorada especialmente por autoridades educativas que participaron del encuentro, entre ellas la inspectora distrital de Educación, Mónica Gieser; la directora de Educación de la Municipalidad, Anahí Barreneche; y Maximiliano Margiotta, representante del Instituto Provincial de Formación Laboral.
Gieser destacó, en primer término, el modo en que los estudiantes organizaron la invitación al evento y la cuidada presentación de toda la propuesta.
“Cada uno de esos momentos estuvo planeado, planificado”, señaló, haciendo referencia a la comunicación previa que recibieron los invitados y que, según expresó, logró despertar las ganas de acercarse y conocer el trabajo realizado.
Para la inspectora distrital, ese primer contacto también forma parte del aprendizaje y del oficio gastronómico: comunicar, presentar y recibir a otros son aspectos que complementan la preparación de los alimentos.
“Engrandecer el oficio”
Al llegar al CFL 401, esa primera impresión se completó con una mesa cuidadosamente organizada, con diferentes preparaciones realizadas por los alumnos.
Gieser valoró especialmente que el resultado estuviera presentado de manera ordenada y profesional, considerando que esto contribuye a “engrandecer el oficio” de quienes se forman en gastronomía.
Pero, además, puso el acento en una cuestión central: la importancia de que existan espacios de capacitación que permitan transformar una formación en una posibilidad concreta de inserción laboral.
“Lo importante de esto es que contemos con espacios de formación que nos brindan estas posibilidades de inserción laboral”, afirmó.
En ese sentido, destacó que en Coronel Suárez se estaba concretando el cierre de una nueva cohorte y felicitó a los estudiantes por el resultado alcanzado.
El reconocimiento al trabajo de los estudiantes
Anahí Barreneche también felicitó al director del CFL 401, Guillermo Fabris, y destacó especialmente el acompañamiento de Maximiliano Margiotta y de todo el equipo que hace posible este tipo de propuestas.
La directora de Educación municipal señaló que los actos de cierre permiten mostrar a la comunidad el trabajo que los estudiantes realizan durante su formación.
Recordó además otras experiencias desarrolladas desde el Centro, como la presentación vinculada al área de Diseño, y valoró la posibilidad de que los alumnos puedan mostrar directamente sus capacidades.
“Está buenísimo poder verlos en acción”, expresó.
En el caso de la degustación, destacó particularmente la organización y el compromiso demostrado por los estudiantes: desde la presentación de los platos hasta el desarrollo de la actividad, todo estuvo pensado para que el resultado estuviera a la altura de la formación recibida.
Formar para el trabajo
Desde el Instituto Provincial de Formación Laboral, Maximiliano Margiotta expresó su satisfacción por lo observado durante la jornada y sostuvo que la experiencia representaba claramente el objetivo de los centros de formación.
“Lo que buscamos es formar para el trabajo”, afirmó.
Y consideró que la degustación era precisamente un reflejo concreto de ese propósito: estudiantes que no solamente incorporaron conocimientos técnicos, sino que pudieron utilizarlos para desarrollar una propuesta real.
Margiotta destacó además las distintas posibilidades que puede abrir una capacitación de este tipo.
La formación puede servir para incorporarse a un restaurante, una confitería u otro emprendimiento gastronómico, pero también puede convertirse en el punto de partida para crear un servicio propio, emprender o asociarse con otros compañeros para desarrollar un servicio de catering.
“Ya sea para emprender, ya sea para agruparse y después iniciar un servicio de cáterin o para trabajar en algún servicio de la localidad”, explicó.
Continuar capacitándose
El representante del Instituto Provincial de Formación Laboral también adelantó que ya se estaba conversando con los estudiantes acerca de nuevas posibilidades de capacitación.
Según contó, durante el encuentro surgieron pedidos y propuestas de los propios alumnos para continuar formándose en otros cursos.
Ese interés fue valorado como una señal positiva, porque uno de los objetivos de la formación profesional es precisamente generar un proceso continuo: adquirir una primera herramienta, ponerla en práctica y luego buscar nuevas especializaciones.
“La idea es seguir capacitándose y formándose”, sostuvo Margiotta, planteando que ese es el camino que se busca impulsar desde el Centro de Formación Laboral.
También agradeció el acompañamiento de las consejeras y del cuerpo de consejeros escolares, así como el trabajo conjunto con los equipos de Educación Técnico Profesional.
La jornada del CFL 401 dejó así una conclusión que fue compartida por las autoridades presentes: la formación profesional no termina cuando se completa un módulo o se obtiene una certificación; se completa cuando esos conocimientos pueden transformarse en una herramienta para trabajar, emprender y construir un proyecto propio.
Y en esta oportunidad, los alumnos del curso de Cocinero pudieron mostrarlo de la manera más concreta: trabajando en equipo, organizando un evento y poniendo sobre la mesa todo lo aprendido.
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