22/12/2017EDUCACION

Con un colorido acto egresaron 35 alumnos del Jardín Nº 913.

“Una mudanza… un piano que correr… una biblioteca por armar… una inauguración… ¡cuántos sueños realizados en este querido 2017! Momentos inolvidables para cada señorita y esta Directora” manifestó Eva Morales, Directora del establecimiento, emocionada por despedir a la promoción. Fotos de Juan Schtre.

Canciones, juegos, globos, guirnaldas y muchos colores engalanaron la gran noche de egresados del Jardín de Infantes de la Unidad Académica “Dr. Julio Cesar Lovecchio”, que despidió a la primera promoción de niños que hicieron su última salita en el moderno edificio de Brown y Lovecchio.

Con una cálida ceremonia de entrega de la custodias de las Banderas de Ceremonia, los alumnos egresados aceptaron dejar en manos de sus amigos de las salitas de 4 y 5 años los emblemas de la Nación y la Provincia, y tras ello se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino con profundo fervor patriótico.

Seguidamente la Directora del Jardín Nº 913, Eva Morales, emocionada por despedir a una promoción integrada por quienes fueron sus alumnos cuando llegó a la institución como “Seño”, en su mensaje recordó que “el año pasado a esta altura despedir a una promoción que disfrutara del nuevo edificio solo parecía algo muy lejano, pero en marzo, gracias a toda la decisión conjunta que tomaron nuestro Intendente Municipal, los Consejeros Escolares, nuestro Director Institucional, la Asociación Cooperadora, la empresa constructora de las nuevas aulas y nuestro gran equipo de docentes, se pudo lograr”.

“Una mudanza… un piano que correr… una biblioteca por armar… una inauguración… ¡cuántos sueños realizados en este querido 2017! Momentos inolvidables para cada señorita y esta Directora”.

“Parece que fue ayer que prometíamos que la sala de 5 la iban a hacer en el jardín nuevo”.

Al referirse al cierre del ciclo lectivo, Eva Morales señaló que “cuando uno busca palabras para estos momentos tan importantes en la vida de las familias de nuestros alumnos un nudo nos aprieta la garganta”.

“Quiero agradecer el compromiso y la gran responsabilidad que tomó todo el personal docente y auxiliar de nuestro jardín. Gracias por las horas de dedicación, por su tiempo, por sumarse a las ideas que esta Directora propuso y el resultado de su esfuerzo se pudo ver en la inscripción de este año, como hace muchos años no ocurría quedaron esperando un lugar más de 50 familias, por lo que esperamos que se puedan tomar las decisiones para que nos puedan abrir las salas en el turno mañana que tanto necesita nuestra comunidad educativa”.

“Cuando mirábamos las evaluaciones de las familias nos encontramos con frases muy emocionantes, muchos gracias por el cuidado que se les brindó a sus hijos. Gracias por la comunicación que existió durante todo el año que nos permitió como papás estar presentes en cada una de las actividades de nuestros niños y saber a dónde salían y cuándo”.

“A las familias qué decirles, se va a extrañar su apoyo, su acompañamiento, sí les pedimos que sigan acompañando a sus hijos en esta etapa que en marzo comienzan, la escuela primaria”.

“Estamos convencidas que Carolina y Claudia los están esperando con las mejores propuestas pedagógicas”.

“Este año en particular quiero agradecer el apoyo brindado por nuestro Director Institucional Pablo Paissaud, los inspectores de nuestro distrito, quienes nos acompañaron en varias actividades y por suerte se fueron más que conformes con el trabajo realizado por el equipo de nuestro jardín”.

“A los demás niveles de la Unidad Académica: a la Escuela Primaria, a la Escuela Secundaria y al Instituto gracias por abrirnos sus puertas y sumarse a los proyectos que propusimos”

“A nuestros egresados gracias por cada tarde compartida, gracias por la hinchada que me hacían cuando entraba a las salas a observar las clases, aunque a las seños no les gustaba mucho ya que el orden se perdía un poco”.

“Gracias por visitarme en la Dirección solo por cosas bonitas, como buscar el registro o convidarme algo rico que cocinaron…. Gracias porque todos me enseñaron algo: el valor de ser distintos y tener los mismos derechos”.

“Les deseo lo mejor. Nunca pierdan esa gran sonrisa, nunca pierdan la capacidad de emocionarse y emocionarnos”, finalizó la Directora Eva Morales durante el afectuoso acto cumplido en la noche del miércoles en la sede oficial de la Unidad Académica Dr. Julio Cesar Lovecchio.

Posteriormente uno a uno los alumnos de las salitas Celeste, Azul y Verde recibieron sus medallas y diplomas de egresados junto a sus familias, y luego la mamá de uno de ellos, la docente Carla Mellinger, emocionó a los presentes al despedir en nombre de los padres de los egresados a sus hijos y docentes.

La “Seño” comenzó diciendo que “como padres hoy lo único que tenemos para decir es ‘muchas gracias’; primero a nuestros hijos que durante tres años tuvieron la posibilidad de compartir y convivir con el otro, querer, extrañar, tener responsabilidades y asumir compromisos”.

“No sé si se dieron cuenta pero hace tres o cuatro años nosotros dejamos en la puerta del Jardín niños con chupetes, con pañales y nenes que no sabían hablar muy bien y hoy tenemos nenes egresados que nos discuten, que a veces con sus palabras nos pegan una cachetada, que nos hacen reír y que nos hacen llorar. Esto se debe a la familia pero también se debe al nivel inicial que tanto hace por nosotros, apoyándonos y dándonos fortalezas, incluso muchas veces hasta asumiendo roles que nosotros desde casa no podemos asumir”.

“A los docentes, a los directivos y al personal auxiliar les decimos muchísimas gracias porque sin ustedes, sin un equipo de conducción que esté dispuesto a que nuestros hijos sean felices, hoy sería imposible tener a los egresados 2017 acá”.

“Nuestros hijos hoy son felices y no lloran; los que lloramos somos nosotros. Ellos están felices porque saben que esto es solo una parte de los muchos escalones que les quedan por subir”.

“No sabemos si nuestros hijos el día de mañana serán trabajadores, amas de casa, dentistas o médicos, pero lo que sí sabemos es que ellos van a ser felices, hagan lo que hagan, porque tienen muy buenas raíces y a través de su felicidad nosotros, los padres, brillamos”, finalizó Carla Mellinger.

Durante la parte recreativa del acto de fin de curso dos de las docentes abrieron una enorme caja de sorpresas llena de buenos deseos para los egresados, en tanto que junto a la Seño de Música los egresados deleitaron a sus familias con una canción, interpretación musical que minutos más tarde tuvo su devolución por parte de los padres hacia los niños.

Fotos de Juan Schtre.