Se suspendió la “milla helada” en Coronel Suárez por falta de frío, pero continúan las actividades en el arroyo
En los estudios de La Nueva Radio Suárez, Gustavo Anzorena, integrante del grupo Nadadores de Aguas Abiertas de Coronel Suárez (NAACS), se refirió a la suspensión de una de las pruebas más exigentes del calendario de aguas frías: la denominada “milla helada”, prevista para los primeros días de julio en el balneario local.
Si bien el evento estaba incluido como un encuentro dentro del calendario argentino de aguas frías, representaba un desafío de alto nivel para los participantes. La prueba consiste en nadar de manera continua una distancia de aproximadamente 1.600 metros en aguas con temperaturas iguales o inferiores a los 5 grados.
“Este año no se dieron las condiciones climáticas necesarias. Necesitamos al menos diez días consecutivos de heladas para que el agua alcance esa temperatura, y eso no ocurrió”, explicó Anzorena. En ese sentido, detalló que el arroyo registraba entre 10 y 11 grados en las últimas mediciones, muy por encima de lo requerido.
El referente del grupo recordó que en la edición anterior sí se había logrado realizar la experiencia, con una temperatura cercana a los 6 grados, lo que permitió concretar el desafío con un cupo reducido de nadadores. Este año, en cambio, la falta de frío obligó a suspender la fecha dentro del calendario oficial.
A pesar de ello, la actividad en el arroyo no se detiene. Anzorena destacó que nadadores de distintas localidades continúan llegando a Coronel Suárez para entrenar y adaptarse a las aguas frías, en muchos casos con vistas a competencias internacionales. “Estamos recibiendo gente que viene a prepararse para desafíos importantes, como el Mundial de El Calafate”, señaló.
Además, subrayó una de las principales fortalezas del escenario local: “Nuestro arroyo tiene condiciones muy favorables en cuanto a seguridad, accesibilidad y cercanía a centros de salud, algo que no es común en otros espejos de agua de la provincia”.
El grupo NAACS continúa organizando encuentros y entrenamientos, adaptándose a las condiciones climáticas. Incluso, este fin de semana realizarán una actividad simbólica para recibir el invierno, manteniendo el espíritu de la disciplina más allá de las temperaturas ideales.
En otro tramo de la entrevista, Anzorena anticipó que la próxima fecha competitiva del campeonato argentino se desarrollará en septiembre en la laguna de Carhué, un escenario completamente diferente que suma un nuevo desafío: la alta salinidad del agua.
“En Carhué la flotación es mucho mayor, lo que modifica la técnica de nado. Además, el contacto con el agua salada puede generar molestias en ojos y boca, por lo que hay que prepararse de otra manera”, explicó. También remarcó que, si bien en invierno la salinidad superficial disminuye levemente, sigue siendo un factor a tener en cuenta.
Finalmente, el nadador destacó el rol del grupo local no solo en la práctica deportiva, sino también en la certificación de nadadores que buscan participar en desafíos internacionales, como el cruce del Canal de la Mancha, donde se exigen pruebas en aguas frías durante tiempos prolongados.
De esta manera, aunque el clima no acompañó para concretar la “milla helada”, Coronel Suárez continúa consolidándose como un punto de referencia para el entrenamiento en aguas frías, con una actividad que crece y suma adeptos en toda la región.
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