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Renata Sein, entre los buenos resultados en salto ecuestre y el desafío de competir en Buenos Aires

La joven deportista atraviesa una temporada de intensa actividad, con entrenamientos diarios y presentaciones en distintos concursos de la región. Junto a su yegua Limonera, logró el primer puesto en una prueba de 90 centímetros en Coronel Pringles y se prepara para afrontar competencias de mayor nivel en Buenos Aires, con el objetivo de sumar experiencia y seguir creciendo en la disciplina.

La equitación demanda mucho más que destreza sobre el caballo. La preparación diaria, la paciencia, la constancia y el vínculo entre jinete y animal son fundamentales para alcanzar buenos resultados. Renata Sein conoce de cerca ese camino y atraviesa una temporada deportiva con numerosas competencias y resultados que reflejan el trabajo sostenido durante todo el año.

En una entrevista con La Nueva Radio Suárez, la deportista compartió sus últimas actuaciones, habló de la evolución junto a su yegua Limonera y adelantó los nuevos desafíos que se propone en la disciplina de salto ecuestre.

“Este año ha sido muy deportivo, con muchos concursos, casi todos los fines de semana, y mucho entrenamiento”, contó. La actividad exige dedicación cotidiana, tiempo y paciencia, aspectos que considera esenciales para seguir mejorando y que comienzan a verse reflejados en los resultados.

Buenos resultados en la región

Durante la temporada, Sein participó en distintas competencias realizadas en Bahía Blanca, entre ellas las organizadas en los dos espacios importantes para la actividad ecuestre de esa ciudad.

También tuvo una destacada actuación el pasado fin de semana en Coronel Pringles, donde compitió junto a Limonera. Allí obtuvo el primer puesto en una prueba de 90 centímetros durante la jornada del domingo y participó, además, en una categoría de un metro.

La deportista destacó especialmente la evolución que viene logrando con su yegua, con la que siente que está construyendo un entendimiento cada vez mayor. Se trata de un proceso que requiere trabajo constante y dedicación, pero que también le permite proyectar nuevos objetivos deportivos.

El desafío de competir en Buenos Aires

Entre las próximas metas aparece la posibilidad de participar en concursos en Buenos Aires, donde la equitación de salto reúne a jinetes y amazonas de mayor nivel competitivo.

Para Renata, será una experiencia nueva y un desafío que afronta con entusiasmo, aunque también con los nervios propios de salir a competir en un escenario más exigente.

“Primero, aprender y sumar experiencia, porque va a ser la primera vez que vamos a ir a concursos tan grandes”, explicó. En ese sentido, sabe que deberá intensificar la preparación para estar a la altura de las exigencias y aprovechar cada oportunidad para seguir creciendo.

Más allá de los resultados, el objetivo es medirse con nuevos niveles de competencia, incorporar aprendizajes y fortalecer su desempeño junto a “Limo”.

Una relación que se construye con paciencia

La conexión entre la jinete y su yegua ocupa un lugar central en este proceso. Sein describió a “Limo” como una yegua con un gran potencial, aunque también señaló que requiere tiempo, dedicación y un trabajo cuidadoso para desarrollar sus condiciones.

“Es una yegua muy buena, tiene un potencial muy alto, pero requiere mucho trabajo. Es una yegua que requiere tiempo, paciencia, pero que me enseña como yo le enseño a ella”, expresó.

La reflexión también la llevó a hablar de uno de los aprendizajes personales que le deja la equitación: manejar la ansiedad y comprender que los resultados no llegan de un día para otro.

Reconoció que la paciencia es uno de los aspectos que más le cuesta, pero también uno de los que más aprende a desarrollar a través del entrenamiento. Levantarse cada día, volver a trabajar y sostener el objetivo requiere voluntad y perseverancia.

El valor del esfuerzo y del acompañamiento

Renata también destacó el apoyo de las personas que la acompañan y hacen posible su desarrollo deportivo. Se mostró agradecida por las oportunidades recibidas y por la ayuda que encuentra en su camino.

Su mensaje resume una convicción que va más allá de la equitación: los logros son consecuencia del esfuerzo cotidiano y de la decisión de seguir trabajando aun cuando los resultados demoran en llegar. “Nada viene de arriba, hay que entrenar”, afirmó.

Con una temporada de buenos resultados, una relación cada vez más sólida con Limonera y la expectativa de competir en Buenos Aires, Renata Sein continúa construyendo su camino en el salto ecuestre. El próximo desafío será una nueva oportunidad para aprender, ganar experiencia y comprobar hasta dónde pueden llegar el trabajo, la constancia y la pasión por los caballos.