24/09/2021DEPORTES

Lucas Maggiolo brindó la primera capacitación de fútbol presencial en el Instituto N° 48

En la mañana del jueves pasado, el profesor de educación física y licenciado en Ciencias de la Educación Lucas Maggiolo, junto con la Dirección de Deportes, el Instituto Superior de Formación Docente y Técnica N° 48 y Coronel Suarez Fútbol, se ofreció la primera capacitación de fútbol 2021 presencial y también una conferencia de prensa.

La jornada comenzó con la parte teórica a las 10 de la mañana en el Instituto N° 48, donde se abordaron temas racionados con lo practico deportivo y sus retos. Luego se realizó una conferencia de prensa donde Lucas respondió a la prensa muchas cuestiones relacionadas con la formación del chico, el trabajo, las realidades de los clubes, el desafío que tienen los profesores día a día. Más tarde, a partir de las 14 horas, se desarrollaron todas las cuestiones prácticas en el Centro Blanco y Negro.

A continuación, todas las preguntas a Lucas Maggiolo en la conferencia de prensa:

¿Cambió mucho la profesión en los últimos tiempos?

“Sí, mucho, ha implicado una profesionalización de todas las áreas, sobre todo las nuestras, con todos los avances que hay, estudios, con todo lo que se investiga, sobre todo en modelo de enseñanza y aprendizaje de los chicos, ha implicado que tengamos que modificar muchos pensamientos y paradigmas a la hora de plantarnos delante de un club”.

¿Cómo se puede trasladar la experiencia y el trabajo a nivel profesional hacia el trabajo más formativo y más amateur del futbol de interior?

“Nosotros recién presentamos una propuesta, creo que el fútbol es uno solo, cuando nos ordenamos a través del juego, la diferenciación del juego solo quedaría en la calidad, que cuando nosotros podemos armar modelos de entrenamientos a partir del juego los chicos van a ir evolucionando y pueden responder. Estamos en un momento en Argentina de cambiar el aprendizaje, cómo aprenden nuestros chicos, por ejemplo, hace 20 atrás jugábamos en una plaza, era una formación natural que nos daba una especie de formación”.

¿Cuál es la metodóloga a implementar?

“A través del juego, el juego ordena la parte táctica, técnica, física y emocional; venimos de otro tipo de modelo, desde infantil y juvenil tenemos tiempo de los procesos a largo plazo de las instituciones, que los clubes apuesten a los procesos largos, desde los 5 o 6 años hasta que llega a primera, para que el chico se forme de la mejor manera”.

¿Es un desafío grande poder llevar capacitaciones, de invitar y motivar al joven para que practique deporte? 

“Tenemos ese desafío, porque la sociedad cambió, venimos de una pandemia que separó a los chicos del deporte, es nuestro desafío traerlos y aprovechar el tiempo al máximo; hoy muchos chicos con las nuevas tecnologías se encuentran un poco con un grado de inactividad”.

Además de prepararlos físicamente, ¿qué otras cosas aporta el profesor?

“Prepararlo en todo, me cuesta separar solo lo físico de lo demás, prepara técnicamente, tácitamente, emocional, psicológicamente a los jugadores, el profe tiene esa cuestión. En algún momento vamos a tener que llamarnos preparadores futbolísticos, sino nos encasillan en una cosa, y creo que hacemos de todo, aunque no se nombre de esa manera, es el desafío que tenemos los profes de formarnos a una manera más integral, un jugador tiene un problema y acude al profe primero”.

¿En esa preparación también se le enseña la cultura del esfuerzo? ¿Le cuesta al chico entenderlo?

“Totalmente, hay que tener más paciencia y estrategias, pero si, la cultura del esfuerzo hay que enseñarla, tenemos que reivindicarnos, es así, sobre todo en este país”.

¿A partir de qué edad se hace más hincapié en la parte táctica?

“Lo táctico está desde que empieza a jugar, en los 7 u 8 años, el chico ya está jugando un 2 vs. 2 o 3 vs. 3, y hay una cuestión táctica porque hay un comportamiento que él tiene que resolver dentro del juego, yo creo que el juego ordena estas cuestiones tácticas, técnicas y físicas. En AFA, desde muy chicos, se achica la cancha, pero ya juegan 11 vs. 11, después lo táctico lo veo cuando están jugando 2 vs. 2 o 3 vs. 3, hay patrones tácticos que el chico está resolviendo, después quizás hay veces que no necesitamos decírselos, que jueguen y que lo hagan, y después hay otros momentos que tenemos que hacer una intervención para explicar”.

¿Siguen aprendiendo en el día a día?

“Si, y aprender de lo más importante que son los jugadores, del ver a los chicos, compartir, qué respuesta dan día a día, y después fundamentar todo con la evidencia que podemos hacer científica, pero aprender es el día a día, además esto es muy cambiante, hoy con la aparición de lo que son las neurociencias, lo que es la psicología cognitiva, nos ha hecho modificar prácticamente un montón de situaciones, quizás antes el reto ordenaba, y hoy quizás el reto hace que vos te alejes, entonces hay que modificar cómo trabajar las emociones, cómo hacer que el chico se involucre en el proceso. Recién en nuestro país estamos comenzando a trabajar por este camino”.

¿Se trabaja bien en Argentina el fútbol juvenil?

“Se trabaja como se puede, las realidades de los clubes son todas distintas, yo creo que Argentina va en camino a buscar un poco su horizonte, lo obligó, no de manera planificada, sino que antes pateábamos una baldosa y salía un jugador de fútbol, hoy nos pasa que no nos vienen a buscar de Europa tanto como antes, no sale el jugador que quieren buscar. Hay un montón de planteamientos que nos hace cambiar un poco esa cuestión, pero estamos ahí presentes, con las realidades del país y hay clubes que tienen todas las condiciones y otros no, la parte económica del país es fundamental”. 

¿Cómo es el contexto de los chicos? Con chicos del interior con condiciones de vida muy tristes, ¿los profes tienen que ser también una contención?

“Es un problema que tenemos grandísimo y se ve cada vez más, cómo afecta lo sociocultural en los chicos, la parte económica, todas las deficiencias que nos hace replantear un montón de situaciones. Lo importante es la educación, hoy tienen que continuar la escuela, porque es un aliado en nuestro proceso de enseñanza, está comprobado que el jugador que tiene un nivel educativo superior responde y resuelve muchas situaciones que se les presenta en el juego. Nosotros elegimos los jugadores y es una ventaja, pero dentro de esa elección tenemos todas esas cuestiones, chicos con niveles nutricionales muy bajos, ocho viviendo en una pieza, padres que no trabajan, que no tienen esa cultura del esfuerzo, nenes de 8 o 9 años con representantes, nenes cobrando para jugar al baby fútbol, con todo lo que implica percibir dinero por algo que tendría que hacer de una manera lúdica. En el interior están estos problemas tanto en el no profesionalismo y también en el profesionalismo”.

Trabajaste en el exterior, Pachuca de México, por ejemplo, ¿hay muchas diferencias y similitudes a nuestro país, estamos muy lejos del sistema y modelo de los países del primer mundo como los de Europa?

“Me tocó trabajar en el momento dorado del Pachuca, Pachuca estaba haciendo recambio, llevaba argentinos y por eso nos llamaron, querían hacer lo que nosotros estábamos haciendo acá, lógicamente que la transculturización es difícil. Nosotros queremos imponer algo de otro país que los hinchas están juntos mirando el partido y en Argentina hace años que no podemos llevar hinchas visitantes, eso marca lo que es la formación de ellos en su momento. Yo creo que hay muchas diferencias, pero las diferencias se marcan en que ellos tuvieron que responder cosas que nosotros teníamos resueltas, por ejemplo: en Europa ellos tuvieron que buscar un método para que el jugador sea distinto y pueda gambetear 3 jugadores, nosotros lo teníamos naturalmente, queremos copiar el modelo de ellos cuando nosotros teníamos nuestro modelo acá, y me cuestiono si tenemos que copiarnos de ellos cuando ellos se nos copiaban de nosotros primero. Hay diferencias en un montón de cosas, sociocultural, económico, campos de juego, les pagan al día, tienen ropa para trabajar, dato no menor, hay profes que viajan tres horas para entrenar y con sueldos con meses con atraso, acá no todos pueden vivir solamente del club, sino que tienen que hacer otros trabajos relacionados”.

Actualmente trabajas en River, ¿cómo es trabajar en un club de primer nivel?

“Me incorporé el año pasado en un proyecto muy ambicioso e interesante, pero tuvimos la pandemia de por medio y ahora nos estamos ajustando día a día y reinventando. Ahora con esta normalidad ya estamos trabajando más de la manera que pensamos y queremos. River es un grande, un monstruo, un ejemplo en todos los sentidos, y eso genera orgullo de poder estar en este proyecto y compartir el día a día”.