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Gonzalo Pieres celebró el título en la Copa Belgrano y destacó el valor histórico de jugar en Coronel Suárez

Gonzalo Pieres celebró el título en la Copa Belgrano y destacó el valor histórico de jugar en Coronel Suárez

La consagración de Ellerstina Chapaleufú en la final de la Copa Belgrano tuvo un cierre especial: el último gol que selló el 16 a 12 frente a Black Truffle llevó la firma de Gonzalo Pieres, uno de los referentes de la élite del polo mundial, que volvió a competir en Coronel Suárez después de casi tres décadas.

Tras la definición, el jugador expresó su satisfacción por regresar a un club con tanta tradición. Señaló que hacía 28 años que no venía y que esta temporada, al no tener compromisos en el exterior, se dio la posibilidad de participar nuevamente en un escenario que consideró histórico y con un fuerte respaldo del público local. Para Pieres, poder jugar en una institución de semejante vigencia representa un orgullo.

El fin de semana tuvo además un componente familiar. El polista destacó que pudo compartir la experiencia con su hijo y disputar juntos los diez goles, lo que convirtió la estadía en una semana “espectacular” tanto en lo deportivo como en lo personal.

La final, que había sido suspendida por lluvia el día anterior, añadió un condimento de suspenso. Pieres lamentó que el único momento de precipitación coincidiera con la definición, pero valoró que ambos equipos pudieran quedarse y completar el torneo con un clima ideal al día siguiente. También subrayó la fidelidad del público suarense, que acompañó masivamente pese a la reprogramación.

La relación de la familia Pieres con la región es profunda. Recordó la historia de su padre y sus abuelos vinculada a Coronel Suárez y a los campos cercanos, y destacó la cercanía geográfica —a poco más de 100 kilómetros— que facilita la presencia del equipo o de jugadores que trabajan con ellos. En ese sentido, ponderó las instalaciones del club y el ambiente que se vive en cada edición del certamen.

En el plano competitivo, explicó que el equipo irá la próxima semana a Pilar para afrontar torneos de la temporada chica, entre ellos compromisos vinculados a la Asociación Argentina de Polo y el circuito de la selección. La Copa Belgrano, sostuvo, funciona como un parámetro exigente para evaluar el rendimiento de los caballos y proyectar la preparación hacia la Triple Corona. Según indicó, si un caballo responde bien en estas condiciones, es muy probable que lo haga también en la temporada grande.

En cuanto al funcionamiento colectivo, reconoció que el equipo fue de menor a mayor. Admitió que en semifinales atravesaron un momento complejo y lograron revertirlo en los últimos chukkers, pero consideró que la final fue el partido más sólido del conjunto. Destacó especialmente el crecimiento de los jugadores más jóvenes, quienes ganaron confianza y mostraron su mejor versión en el encuentro decisivo.

Con la experiencia de quien ya transitó este camino desde muy joven, Pieres valoró la oportunidad que estos torneos brindan a las nuevas generaciones. Recordó que cuando él mismo jugó aquí siendo chico, competir y ganar ya era un impulso enorme para la carrera. Esta vez, con el título en sus manos y el último gol en su cuenta personal, volvió a dejar su marca en una cancha que forma parte de su propia historia deportiva.