Roppo Marsch ultima los detalles de la monumental escultura en homenaje a Ricardo Iorio
El escultor Rodolfo “Roppo” Marsch visitó los estudios de La Nueva Radio Suárez y contó cómo avanzan los trabajos de la imponente escultura que rendirá homenaje a Ricardo Iorio en las sierras de Coronel Suárez. La obra, de aproximadamente seis metros de altura, se encuentra en una etapa decisiva y tiene como fecha emblemática el próximo sábado 24 de octubre, cuando se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento del músico.
Aunque la intención es llegar a esa fecha con la escultura terminada y poder inaugurarla, Marsch aclaró que todavía quedan tareas importantes y que la realización de un acto formal dependerá del avance de los trabajos y de las condiciones climáticas. De todos modos, está previsto que seguidores de Iorio y visitantes se acerquen al lugar para contemplar la obra y rendirle homenaje.
“Estamos laburando mucho, pero creo que tanto esfuerzo va a valer la pena”, expresó el artista, quien destacó el compromiso de las personas que lo acompañan en el proyecto.
Una estructura preparada para resistir las condiciones del lugar
Marsch explicó que la primera etapa del trabajo se desarrolló en el taller junto a su hijo Ian, con quien construyó la estructura metálica principal. También agradeció la colaboración de amigos y allegados y el acompañamiento del Municipio de Coronel Suárez, que facilitó un mixer con material para realizar la base de hormigón.
Una vez instalada la estructura en las sierras, comenzó el trabajo de recubrimiento y modelado. El escultor detalló que la obra cuenta con una estructura de hierro reforzada y un exoesqueleto que permite avanzar sobre el volumen y la forma definitiva de la figura.
“Ahora estamos haciendo todo el recubrimiento. Después llevó todo un enmallado”, explicó. Sobre esa base todavía deben definirse las proporciones, la musculatura y los detalles de la vestimenta que caracterizará al músico.
La representación incluirá un saco o sobretodo abierto y un poncho, una prenda que Iorio solía utilizar. Todo el trabajo se realiza a partir de una maqueta elaborada previamente por Marsch, que sirve como referencia para trasladar el diseño a la escala monumental.
La complejidad no está solamente en el tamaño. Uno de los principales desafíos de ingeniería es integrar la escultura con un mástil que formará parte de la composición, asociado a un brazo que simula ser una tacuara. Esa combinación requiere prever los esfuerzos que pueden generar los fuertes vientos de la zona.
“Está hecho de la manera más concienzuda posible y para que dure mil años”, afirmó Marsch, al describir las precauciones adoptadas para darle solidez y durabilidad a la obra.
El homenaje también incluirá al cacique Pichihuinca
El proyecto contempla dos componentes: la figura de Ricardo Iorio y un monumento dedicado al cacique Pichihuinca. Marsch recordó que el homenaje al cacique fue, precisamente, el punto de partida de la iniciativa, a partir de una idea que compartía con el músico.
Por ese motivo, considera fundamental concretar ambas partes, aunque reconoció que el monumento a Pichihuinca podría quedar para una segunda etapa.
“Esa fue, te diría, el puntapié inicial. Así que eso tiene que estar”, señaló.
Si no se logra completar la obra para el 24 de octubre, una de las alternativas que se evalúan es realizar la inauguración formal durante noviembre, en coincidencia con el Día de la Soberanía Nacional. Para Marsch, esa fecha también tendría un significado especial por los valores patrios y de soberanía que busca representar el conjunto escultórico.
El artista describió el monumento como un símbolo que dialoga con la historia de la región. Recordó que, durante el siglo XIX, el sector formaba parte de una zona de frontera y consideró que esa dimensión histórica aporta un sentido particular a la obra.
Un lugar elegido por Ricardo Iorio
La escultura se encuentra en un sector serrano al que se accede por el camino que pasa frente a la casa donde vivió Iorio, en dirección al paraje El Campamento y hacia Pigüé, bordeando las sierras. Desde el sector de la Virgen de Luján y el mástil con la bandera argentina, el monumento se ubica aproximadamente a diez kilómetros.
Marsch destacó que la elección del lugar no fue casual: se trata de un paisaje que el propio músico apreciaba y había señalado como apropiado para el proyecto.
“Cada vez que vamos, el paisaje cambia. Estuvimos cortando el pasto en los alrededores y reverdeció mucho, parece un parque. Está precioso y la vista que tiene es alucinante”, contó.
El escultor consideró que el entorno natural y las dimensiones de la obra pueden convertir el sitio en un nuevo punto de interés para quienes visiten la región. Además, señaló que está cerca del acceso al Abra del Hinojo, por lo que la visita podría integrarse a un recorrido por otros atractivos serranos.
En ese sentido, destacó el respeto que, según su experiencia, caracteriza a los seguidores del músico y manifestó su expectativa de que el espacio se convierta en un lugar de encuentro y homenaje.
La convocatoria del 24 de octubre
Para facilitar la llegada de quienes viajen desde otras localidades, se organizó un punto de encuentro en Pueblo San José. La convocatoria está prevista para las 11:00 de la mañana, frente a la Parroquia San José Obrero, desde donde se organizará la salida hacia el lugar del monumento. La idea es que los participantes lleguen aproximadamente a las 13 horas.
Marsch explicó que la propuesta surgió como una manera de ayudar a quienes no conocen el camino o no cuentan con movilidad propia para llegar hasta las sierras. Según indicó, se trata de una organización sencilla para acompañar a los visitantes y compartir la jornada.
Si la escultura está en condiciones, se intentará realizar la inauguración. De lo contrario, la intención es igualmente concretar un homenaje a Iorio, con la posibilidad de izar la bandera argentina en el mástil previsto para el conjunto.
La conmemoración continuará por la noche con un recital en el Polideportivo Municipal, programado para las 20 horas. La actividad musical, organizada por allegados al músico, retoma una modalidad de encuentro que ya se realizó en años anteriores para recordar su figura y su legado.
Una obra con proyección más allá de la región
Durante la entrevista, Marsch también se refirió al carácter poco habitual de este tipo de homenajes monumentales a músicos. Mencionó como ejemplos las esculturas dedicadas a figuras internacionales del rock y el metal, entre ellas Lemmy Kilmister, de Motörhead, cuya estatua en bronce fue realizada a partir de una campaña impulsada por sus seguidores en Los Ángeles.
El artista señaló que, de acuerdo con publicaciones que estuvo leyendo, el monumento a Iorio podría distinguirse por sus dimensiones: mientras algunas de esas esculturas representan a los músicos a tamaño natural, la obra de Coronel Suárez alcanzará aproximadamente seis metros y estará construida con una estructura reforzada y recubrimiento de cemento.
Incluso mencionó, con entusiasmo, la posibilidad de que el proyecto llegue a despertar interés internacional. Sin embargo, más allá de cualquier reconocimiento, destacó la satisfacción de ver materializada una idea que durante meses le generó desafíos técnicos y noches de desvelo.
“Hoy ya lo veo como un gran logro”, afirmó.
Con los últimos trabajos en marcha, Roppo Marsch encara la recta final de una obra que reúne arte, memoria, identidad y paisaje. El 24 de octubre será una jornada especial para los seguidores de Ricardo Iorio: la escultura quizá esté lista para su inauguración formal, o quizá todavía requiera más tiempo, pero el encuentro en las sierras ya está previsto para rendir homenaje al músico en el lugar que eligió y que hoy comienza a transformarse en un nuevo punto de referencia para quienes mantienen vivo su legado.
5.4 °C •