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Marcos Guido: del cielo a la lírica, la voz huanguelenense que proyecta su carrera desde el Coro Polifónico Nacional

Desde Huanguelén al escenario nacional, la trayectoria de Marcos Guido es tan singular como inspiradora. Licenciado en Artes Musicales y Sonoras por la Universidad Nacional de las Artes, tenor estable del Coro Polifónico Nacional Argentino, director coral del Coro de la Ciudad de Huanguelén y cantante lírico en pleno crecimiento, Guido dialogó telefónicamente con la radio para repasar su presente artístico, su formación y los desafíos que se vienen.

Con apenas 31 años, Marcos ya transita su quinto año dentro del Coro Polifónico Nacional Argentino y el tercero como miembro estable, tras haber ganado el concurso de efectividad. El organismo, integrado por 94 coreutas y con 58 años de historia, trabaja en estrecha relación con la Orquesta Sinfónica Nacional y se especializa en grandes obras sinfónico-corales, interpretadas sin amplificación, en salas donde la potencia vocal y orquestal se vive de manera directa y conmovedora.

“Es una experiencia única, no hace falta ser entendido en música clásica para disfrutarla. Hay muchos prejuicios, pero la música clásica es inmensamente diversa, son más de 600 años de historia y estilos”, remarcó Guido, quien además invitó a quienes visiten Buenos Aires a animarse a vivir un concierto de estas características.

Del sueño de volar a la música

Un dato poco conocido de su historia es que Marcos es piloto, título que obtuvo en 2011 en el Aeroclub de Coronel Suárez. De hecho, la aviación era su proyecto de vida inicial. Sin embargo, ese mismo año se formó el Coro de Huanguelén y, casi sin buscarlo, terminó al frente de la dirección. “Yo no tenía idea de cómo dirigir un coro, pero los mismos integrantes me llevaron a ese lugar. Ahí mi cabeza hizo un clic y decidí estudiar música”, recordó.

Ese giro lo llevó a La Plata, donde estudió Dirección Coral, y más tarde a Buenos Aires, donde comenzó su formación en canto lírico en la UNA. Aunque inicialmente creía ser barítono, un maestro detectó su verdadero registro: tenor. “Fue un cambio técnico enorme, pero con estudio y maestros pude reacomodarme”, explicó.

Estudio constante y proyección internacional

Guido subrayó que la carrera artística exige formación permanente, incluso cuando ya se alcanzó cierta estabilidad laboral. “Podría quedarme como coreuta hasta jubilarme, pero no es lo que quiero. Mi objetivo es crecer como cantante y apuntar a una carrera como tenor solista”, afirmó.

En ese camino, a fines de 2025 logró ingresar al Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, tras una exigente audición en la que solo quedaron siete seleccionados entre cien aspirantes. Se trata de una formación intensiva de cuatro años, que suma un nuevo desafío a su agenda.

Si bien su intención es seguir desarrollándose en Argentina, Guido no descarta proyectarse hacia Europa, donde la ópera cuenta con mayor cantidad de teatros y producciones. “Allá hay más competencia, pero también mucha más salida laboral. En Argentina, las producciones son pocas porque montar una ópera es muy costoso”, explicó.

Huanguelén, el origen que sigue latiendo

A pesar de vivir en Buenos Aires y de una agenda cada vez más exigente, Marcos continúa ligado al Coro de Huanguelén, que dirige desde 2012. Lo que comenzó como una experiencia casi intuitiva se transformó en un proyecto sostenido, con alrededor de 30 integrantes y una agenda activa de conciertos y encuentros corales.

“Todo lo que aprendí lo fui volcando ahí. Tuve la suerte de aprender y probar al mismo tiempo”, contó. Para este año, el coro ya tiene previstas presentaciones en abril y mayo, incluyendo encuentros con otras agrupaciones corales.

Finalmente, dejó una invitación abierta a la comunidad: “Cantar en un coro es algo hermoso. El que tenga ganas, que no se pierda la oportunidad de formar parte del coro de su pueblo”.

Entre partituras, escenarios y hasta aviones que todavía mira con fascinación cuando pasan por el cielo, Marcos Guido sigue construyendo una carrera sólida, con raíces en Huanguelén y proyección nacional e internacional.