Ángel “Tuty” Schamberger: “La Escuela de Música es un espacio donde conviven generaciones y crecemos juntos”
En diálogo telefónico con la Radio, el director de la Escuela Municipal de Música de Coronel Suárez, Ángel “Tuty” Schamberger, confirmó el inicio de un nuevo ciclo lectivo con entusiasmo, proyectos renovados y una intensa agenda por delante.
“Ya estamos en actividad nuevamente, abriendo el ciclo regular que va de marzo a diciembre, con muchas expectativas y buenas ganas”, expresó. Como cada año, las cátedras despertaron interés y en estas semanas se trabaja en la reorganización de horarios, sumando a los nuevos inscriptos a los grupos que ya venían funcionando.
Schamberger destacó la complejidad organizativa que implica una institución artística: a diferencia de la educación formal, donde los ingresos suelen ser masivos y en horarios unificados, en la Escuela de Música cada alumno tiene su propio cronograma. “Uno entra a las 8, otro a las 8.30, otro a las 10, algunos vienen miércoles, otros jueves; es muy complejo, pero lo sacamos andando siempre”, explicó.
Nuevos ensambles y proyectos para 2026
Entre las novedades de este año se formaliza el ensamble de acordeones como cátedra estable, luego de una experiencia piloto durante el verano y encuentros previos el año pasado. También se suma un ensamble de guitarras y se proyectan nuevas instancias de prácticas dentro de los grupos ya consolidados.
El crecimiento de la institución obliga a reformular propuestas y generar nuevos espacios. En carpeta hay encuentros de bateristas, de guitarristas y actividades que buscan replicar experiencias exitosas, como la realizada en el verano junto al profesor Juan Gonella, donde músicos locales compartieron sus trayectorias con los alumnos.
Además, se analiza la posibilidad de generar actividades regionales en articulación con otras instituciones. “Tenemos una larga lista de posibilidades; después el año nos queda corto”, reconoció el director.
Un edificio que se fortalece con trabajo conjunto
Schamberger valoró especialmente contar con un espacio propio en buenas condiciones, con sala de ensayos y patio, que permite desarrollar talleres y encuentros. El edificio es compartido con la Orquesta Escuela y recibe a una gran cantidad de personas cada semana, lo que implica un desgaste natural.
Durante el último año se realizaron mejoras edilicias, entre ellas el techado de un sector semicubierto gracias a un convenio entre el Municipio y el Instituto de Formación Laboral. También destacó el acompañamiento constante del área de Cultura, de la cooperadora y de alumnos que colaboran activamente con el mantenimiento del lugar. “Hay gente que se apropia del espacio en el buen sentido y lo cuida como una casa”, señaló.
Instrumentos y mantenimiento: un valor agregado
En materia de instrumentos, la institución atraviesa un buen momento gracias a donaciones, entre ellas un aporte de la Fundación Banco Provincia, gestionado a través del Municipio, y colaboraciones particulares.
Un aspecto clave fue el trabajo del profesor Diego Ruiz Díaz, quien durante el verano brindó un taller de mantenimiento y realizó tareas de limpieza y puesta a punto de numerosos instrumentos. “Tener un luthier dentro de la escuela es fantástico, es como tener el mecánico en el garage de tu casa”, graficó Schamberger.
Aunque el equipamiento está en buenas condiciones, el director admitió que ya existe una lista de necesidades para seguir creciendo: “Somos medio insaciables en eso, pero es parte del crecimiento”.
Una escuela para todas las edades
La Escuela Municipal de Música recibe alumnos desde los 10 años en adelante, sin límite de edad. Cada año se suman personas de distintas generaciones, lo que genera escenas tan emotivas como la que se vivió recientemente en el cierre de talleres de verano, donde una nieta y su abuela compartieron escenario dentro de un mismo ensamble.
“Es algo que no pasa tan seguido en otros ámbitos: generaciones tan distintas que se vuelven compañeros, que se juntan a estudiar. A veces el más joven es quien ayuda al más grande. Se invierten los roles y es muy lindo ese ida y vuelta”, reflexionó.
Finalmente, Ángel Schamberger adelantó que ya comenzaron a llegar invitaciones para participar en eventos locales y pidió a las instituciones que deseen contar con la Escuela que acerquen sus propuestas con anticipación, para poder planificarlas adecuadamente.
Con un año que recién comienza pero que ya se anticipa intenso, la Escuela Municipal de Música vuelve a abrir sus puertas reafirmando su identidad: un espacio de formación, encuentro y comunidad donde la música une generaciones.
12.5 °C •

