03/12/2019CIUDAD

La bandera de adopción de perros y gatos abandonados y de castraciones masivas ondeó en la cumbre del Cerro Tronador.

Cuidados de las mascotas en verano.

Quien colocó la bandera en lo alto del Cerro Tronador, en la frontera entre Argentina y Chile, cerca de la ciudad de Bariloche, de 3.554 msnm, fue la Médica Veterinaria Gabriela Steinmetz, que además de ser una persona muy dedicada en su profesión ama el montañismo, actividad que practica con intensidad desde hace dos años.

Entonces, en una reciente experiencia, llevó con ella una bandera que proyecta hacer ondear en cada cerro que suba, en un mensaje que después multiplica por las redes sociales.

“Esta vez traté de llevar algo que pienso y de lo que me gustaría concientizar. Coloqué una bandera que decía ‘Adopta y salva una vida’, que propone adoptar un perro o gato de la calle, y ‘Castrando salvamos miles’”.

“Todo esto tiene que ver con mi paso por la Perrera, hace unos años atrás, que hizo que realmente tomara conciencia del problema que tenemos con la cantidad de perros de la calle, no solamente tiene que ver con la irresponsabilidad de la gente al dejar el perro en la calle, sino con la conciencia que hay que tomar de la importancia de la castración. Eso es una cuestión general. Que el Estado ponga un programa para ayudar a controlarlo es una cosa. Después, la responsabilidad, en general, nace desde las familias. La sociedad y el Estado tienen que trabajar en conjunto. Cuando hay algo que sobrepasa, está descontrolado, el Estado debe actuar”.

Recordó que “acá en Suárez hace por lo menos ocho años que se vienen haciendo las castraciones. Puede parecer que no, pero es sumamente importante que eso se continúe haciendo. Los resultados están, a veces no se ven. Porque se necesita muchos años. Los estados que lo han implementado necesitaron entre 10 y 15 años para realmente poder ver el resultado final y luego ocuparse de otras cosas. Porque no solamente es castrar: es educar, es concientizar y es también poder implementar algún tipo de multa a la persona que irresponsablemente deja su perro en la calle porque quiere”.

Y habló Gabriela Steinmetz de la responsabilidad de todos: “si de diez perros que vemos en la calle ocho tienen collar… hay algo que tiene que salir de nosotros, de la sociedad. La responsabilidad del Municipio está en actuar, pero la sociedad tiene que cumplir su parte”.

¿Por qué si se castra un perro se salvan miles?: “tiene que ver con la proyección geométrica de una perra, cuando tiene 8 o 10 cachorros. Los cachorros tienen a su vez crías. Y a lo largo de cinco años, si todos esos animales sobreviven en la naturaleza, son 5 mil perros. Por eso, el mensaje de sacar uno de la calle y salvamos uno. Pero castrando salvamos miles de la calle. Son ambas cosas”.

Cuidados de las mascotas en verano.

Por supuesto, no soltarlos a la calle, sino pasearlos con correa y collar.

“Porque lo que pasa también son envenenamientos y atropellamientos. En los cinco minutitos que se los dejó suelto en la calle pueden pasar alguna de estas dos cosas. Los perros son como niños y así como no dejaríamos a un niño de 5, 6 años andar afuera, la recomendación es que no los dejen solos”.

Recomienda Gabriela Steinmetz tener especial cuidado con los golpes de calor.

“Así como soportan el frío más que nosotros en el invierno, no toleran el calor como lo hacemos nosotros. Para nosotros estar diez minutos dentro de un auto, con calor, no pasa nada. A ellos, en diez, quince minutos en un auto, al rayo del sol –muchos salen a pasear con sus mascotas- puede suceder un golpe de calor. Tener especial cuidado con eso. Los perros a los que se lleva en la camioneta dejar el vehículo en lugares con sombra. En su casa, si están atados, agua fresca y sombra. Si se van de vacaciones dejarles agua fresca y alguien que los vaya a ver. Nunca dejarlos en la calle”.

En cuanto a pulgas y garrapatas, “hay un montón de métodos para controlarlas, desde pipeta, collares, pastillas. Hasta fumigaciones en los patios. Con respecto a esto, es importante que fumiguen las paredes, porque muchas veces se vienen de los patios linderos o pueden hacer nidos en las paredes. Entonces, hay que fumigar las paredes y los pastos. Sacar a los animales cuando se hace esto, porque puede haber signos de intoxicación”.

Además, no olvidar las vacunas anuales, entre ellas, la antirrábica, que es obligatoria.