04/06/2022CIUDAD

En esta casa es donde se escribieron muchas de las cartas que permitieron la captura del criminal de guerra nazi que orquestó la llamada Solución Final

Avenida San Martín 241, el domicilio donde vivió entre 1954 y 1974, Lothar Hermann.

Lothar era un judío alemán, que llegó al país luego de haber estado en un campo de concentración nazi en la Segunda Guerra Mundial donde perdió a buena parte de su familia. Viviendo en Argentina, fue quien identificó al criminal de guerra nazi Adolf Eichmann, que vivía en el barrio de Olivos, en Buenos Aires, a pocas cuadras del domicilio que  Lothar habitaba con su esposa y su hija Silvia.

Eichmann fue uno de los mayores organizadores del Holocausto, el arquitecto de lo que el nazismo denomino “Solución final”, organizando la deportación masiva de judíos a los guetos y centros de exterminio del este de Europa ocupada por Alemania.  

Fue atrapado en la Argentina en el año 1960, enjuiciado en Nüremberg y ejecutado en la horca el 1ero de junio de 1962.  

Desde el año 1954, Lothar Hermann venía avisando al gobierno de Israel que Eichmann estaba en la Argentina, según reconstruyó la sobrina nieta de Hermann, Liliana, en un profundo trabajo de investigación en busca de reconstruir la historia familiar y de establecer la verdad sobre el rol fundamental que cumplió su tío abuelo para lograr su captura.  

En el año 2018, con un curso de la Secundaria N° 4 perteneciente a la Unidad Académica Julio César Lovecchio, y bajo la conducción de la docente Agustina Martínez, los alumnos de 6to 1era Sociales realizaron una investigación para conocer quien fue Lothar Hermann.  

“Los alumnos no pudieron dejar de asombrarse en torno al valiente rol que desempeñó en pos de generar justicia sobre un criminal nazi. No cualquier criminal nazi, sino el ideólogo y ejecutor de la Solución Final al pueblo judío, Adolf Eichman”, relató la docente.  

Contó que se pusieron en contacto con Liliana Hermann, quien siempre dio respuestas a las demandas de información. “Entre las conclusiones que arribaron los alumnos, lo que más nos había llamado la atención fue la falta de memoria colectiva y el debido reconocimiento a Lothar Hermann”, contó Agustina Martínez.  

Allí surgió la propuesta de presentar un proyecto de ordenanza para reivindicar su nombre y su historia de lucha, proponiendo que quede una placa en el lugar que habitó en Coronel Suárez en ese domicilio de la calle avenida San Martín 241. La propuesta fue llevada al Concejo Deliberante por la entonces concejal y docente, Griselda Rodríguez.  

Poniendo en cumplimiento esa disposición, en la plazoleta, frente a donde viviera Lothar Hermann se descubrió una plaqueta. El acto se cumplió en la tarde de ayer, con la presencia de un grupo de alumnos del nivel secundario, autoridades municipales, vecinos, autoridades y docentes de la Secundaria N° 4.