05/08/2022CIUDAD

El Lactario de la Neonatología Regional cumplió 12 años

La fecha aniversario se cumplió este 4 de agosto. Fue creado por el Dr. Osvaldo Azpilicueta, con el acompañamiento de la entonces Jefa de Enfermeras Zulma Pomphile, convocando a la tarea voluntaria de un grupo de mujeres que desde entonces realizan una extraordinaria labor comprometida en pos de la lactancia materna.

“Allá lejos y hace tiempo, el Dr. Azpilicueta nos convocó” rememora Ana Inés Urruti, quien es una de las mujeres que administra el Lactario, en una tarea voluntaria que es para destacar. Dijo que caer en la cuenta que ya van 12 años de tarea tiene una significación muy especial. Nombró también a Viviana Osinaga y Sandra Ferrarelo, que estaban en Estimulación Temprana. Al principio, “fueron meses de intensivo trabajo, hasta que logramos abrir nuestro querido Lactario el 4 de agosto del 2010”.

El Lactario nunca cierra, ni por feriado, ni por vacaciones, ni por las fiestas de fin de año, de manera que siempre hay una voluntaria, las 24 horas del día, los 365 días del año, atendiendo el proceso de extracción de leche de las mamás que tienen a sus bebés internados en la Neo.

La función del Lactario es asegurar que la mamá “tenga leche para su bebito, lo antes posible. Tenemos que pensar que son bebés enfermos, que nacen de distintos tamaños, de distintas edades gestacionales, o de término, pero con algún problemita, por eso están ahí”.

Las mamás no los pueden amamantar porque el bebito no está en condiciones, relata Ana Inés, entonces, lo que hacen las voluntarias, “es ayudar a las mamás para que tengan leche lo antes posible, y que la mantengan –lo que es lo más difícil- durante la internación. A veces son pocos días, a veces son dos o tres meses”.

Entonces, hacen una increíble tarea de contención con las mamás. Es lo que las mamás pueden hacer, asegurar que su leche llegue a su hijo. “Sacarse esas gotitas de leche materna, que al principio parece que no es nada. Las gotitas sirven, aunque parezca mágico. Las enfermeras sacan de las bolsitas donde se extrae la leche esas gotitas y se las ponen en la comisura de la boca. Eso se llama topicación. Así empieza el bebito a asimilar la leche de la madre” expresó Ana Inés, relatando con suma sencillez eso milagroso que sucede habitualmente, y el Lactario como puente, vehículo, para posibilitarlo.

En este organismo se produce un acompañamiento muy especial a todas, pero especialmente a las mamás que no son de Coronel Suárez, y más de una vez están solas porque no pueden permanecer acompañándolas todos los días. “Son 4 horas, en 5 turnos, donde la mamá sabe que va a haber alguien para escucharla, para contenerla o solamente para mirarla. Pero la mamá sabe que no está sola, que hay alguien a quien ella puede recurrir si le pasa algo”.

En relación al acompañamiento que es necesario para sostener la lactancia materna, desde la experiencia acumulada y las vivencias, la entrevistada es tajante cuando dice que las amigas no lleguen de vista a tomar el cafecito y charlar, sino que se dispongan a ayudar. 

“Sea parto normal, cesárea o situaciones de internación, cualquiera sea el caso, siempre la mamá necesita apoyo. Que la amiga no vaya a tomar el cafecito. Que vaya a hacerle los mandados, que le lleve la comida, y si es necesario le lave un piso. Es decir, la acompañe desde otro lado, no desde la visita. Es una obligación entre todos de sostener la lactancia”.

Por eso dice que el Lactario no es una cosa mágica, debería haber en todos los lugares. En el Hospital es donde se necesita una bomba supersónica, pero en cualquier otro lugar es un cuadradito donde la mamá tenga una mesita, una silla, un lugar donde apoyar su sacaleche, donde pueda lavarse las manos y haya una heladera donde guardar la leche que se saca. “Así, cuando la mamá trabaja, el bebé tiene leche para tomar. Todos tenemos que educar y apoyar”.

Estos años se han logrado derribar muchos mitos negativos en torno a la lactancia materna, “y se ha tomado consciencia de su importancia. Económicamente es mejor, está siempre lista, con la temperatura adecuada. No hay contaminación de ningún tipo. Se ha tomado consciencia, pero tenemos que seguir remándola, porque falta mucho todavía”.

Le leche materna que no se utiliza en el Lactario se envía todos los jueves al Banco de Leche a La Plata. Oscar Chisman se encarga con su transporte de llevar ese envío valioso a La Plata, en heladeras especialmente preparadas, con conservantes. Esa leche va junto con la historia clínica de esos bebitos. En el Banco de Leche pasteurizan la leche y tratan de darle ese producto a bebitos que coincidan con las semanas de gestación, para que sea lo más parecido a la leche de su mamá.