09/01/2019CIUDAD

Cómo cuidarse los días de tormenta de rayos y centellas

El INTI (Instituto de Tecnología Industrial) y el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, recomienda cómo cuidarse ante la eventual presencia de tormentas con actividad eléctrica.

Ante los recientes y numerosos accidentes provocados por los rayos en diferentes lugares de nuestro país, con amplia repercusión pública sobre todo a raíz de los producidos en la costa atlántica, es conveniente difundir una serie de recomendaciones a tener en cuenta ante la eventual presencia de tormentas con actividad eléctrica.

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) advierte que, a pesar de que nada puede garantizar la inmunidad de las personas o de las cosas ante los peligros de los rayos, pueden tomarse determinados recaudos para disminuir el riesgo personal de ser impactado por el mismo.

Se estima que a diario se producen en todo el mundo más de 8 millones de rayos. Por lo tanto, el riesgo de muerte por fulguración no puede descartarse, sobre todo para aquellas personas que se encuentran expuestas al aire libre durante gran parte de su tiempo. Aunque no existen estadísticas globales, se calcula que en Argentina se producen alrededor de 50 muertes al año por este motivo.

La morbimortalidad por caída de rayos es mayor en el medio rural. El 52% de las personas fallecidas se dedicaban a actividades laborales o recreativas al aire libre.

Las tormentas eléctricas son fenómenos meteorológicos que se caracterizan por la presencia de rayos y truenos en la atmósfera terrestre. Se originan en las nubes llamadas cumulonimbus y generalmente van acompañadas de vientos fuertes y lluvia copiosa, a veces con granizo o nieve, o incluso sin precipitación.

El rayo es una poderosa descarga electroestática natural producida durante una tormenta eléctrica. La descarga eléctrica precipitada del rayo es acompañada por la emisión de luz, el relámpago, causada por el paso de corriente eléctrica que ioniza las moléculas de aire. También por el sonido del trueno, desarrollado por la onda de choque. La corriente eléctrica que pasa a través de la atmósfera calienta y expande rápidamente el aire, produciendo el ruido característico del trueno. Como la velocidad de la luz es superior a la del sonido, el trueno se escucha después de ver el relámpago.

Existen varios tipos de rayos, los que se producen entre las nubes, inter-nube o dentro de ellas, intra-nube; o el llamado rayo tierra-nube o el bifurcado, etc. El rayo más conocido y que causa más daño para la vida y la propiedad, es el rayo nube-tierra.

Las centellas si bien son a menudo mencionadas, son fenómenos muy poco conocidos, y se las describe como bolas de luz o de fuego, esferas luminosas y brillantes de varios centímetros o varios metros, que viajan a través de un conductor. Como es el caso por ejemplo, paralelo o a lo largo de un alambrado en el campo.

Daños de los rayos y precauciones

La intensidad de la descarga eléctrica es muy variable, pero casi siempre muy atemorizante, pudiendo producir desde incendios en casas y bosques, hasta quemaduras y muerte de animales y humanos.

Como el rayo tiende a dirigirse a cualquier objeto elevado, ya sea un edificio o un árbol, en virtud de que las cargas eléctricas se acumulan en los puntos más altos, la mejor protección la constituyen “los pararrayos”.

Se recomienda evitar salidas innecesarias o permanecer la menor cantidad de tiempo fuera de los hogares. Si esto no es posible, procurar refugiarse en una casa u otra construcción que esté protegida contra rayos, manteniéndose alejado de puertas y ventanas. Éstas deben permanecer cerradas.
Dentro de la casa, la mayor seguridad se encuentra en la cama sobre todo si es de madera.

Si fuera posible, buscar refugios bajo tierra, tales como subterráneos, túneles, cavernas, etc.

En calles de ciudades que estén escudadas por la edificación circundante, preferentemente deteniéndose junto a un muro de un edificio alto.

Guarecerse en automóviles, trenes o embarcaciones cerradas y en otros vehículos con techos y carrocerías metálicas.

Es seguro protegerse dentro de un coche, con la llave de contacto quitada, la radio desconectada y las puertas y ventanillas bien cerradas, pues el coche se comporta como una “caja de Faraday” y en caso de impacto por rayo los ocupantes no sufrirían ninguna descarga. Debe evitarse tocar las partes metálicas del auto, incluso al salir de un vehículo que ha recibido una descarga eléctrica.

Si no tuviera a su alcance algunas de las posibilidades detalladas anteriormente, lo recomendable es adoptar la posición de seguridad: colocarse quieto en cuclillas, con la cabeza situada entre las rodillas y las manos sobre ella. Esta posición es la más adecuada pues el cuerpo sobresale apenas del terreno y toca el suelo solo con el calzado.

Hasta no hace mucho tiempo, se recomendaba tirarse en el suelo, pero se ha demostrado que resulta más peligroso, pues el suelo mojado actúa como conductor de la electricidad y el hecho de estar tendido, favorece mayor contacto con el terreno y por lo tanto una descarga de mayor intensidad.

Un aspecto importante que a veces se olvida, es que los rayos pueden no coincidir con la lluvia durante la tormenta, en ocasiones son previos y en otras posteriores al período de lluvia. Por ello, conviene buscar refugio y adoptar las precauciones, desde que son visibles los primeros signos de tormenta eléctrica, hasta 30 minutos después de que se oiga el último trueno.

Lo que se debe evitar

Por otro lado se aconseja EVITAR los siguientes lugares y actividades durante una tormenta eléctrica:

*Pequeñas construcciones no protegidas, tales como cobertizos, tinglados, carpas, toldos o refugios temporarios. Playas de estacionamiento.

*Automóviles de techo no metálico o descubiertos, remolques, acoplados.

Cimas o laderas de colinas o lomas.

*Zonas en la parte superior del edificio, cerca de puertas o ventanas abiertas, estufas, chimeneas, cañerías, piletas de lavar, radiadores de calefacción.

Campos abiertos, campos deportivos, campos de golf, canchas de tenis.

Piletas de natación, playas, costas de ríos, arroyos, lagos y lagunas. Botes y veleros.

*Árboles aislados, cercas de alambrados, tendederos, cables aéreos en general, vías ferroviarias, líneas eléctricas o telefónicas, molinos, rejas de metal, conductores de bajada de pararrayos.

*El contacto con equipos eléctricos conectados, teléfonos fijos, cañerías sanitarias.

*El uso de elementos metálicos tales como paraguas, sombrillas, cañas de pescar, palos de golf, etc.

* Si se encuentra desplazándose en grupo, es aconsejable dispersarse unos metros y adoptar la posición y demás precauciones de seguridad. En caso de ir con niños, para evitar el pánico o el extravío, mantener contacto visual y verbal con ellos. Si un rayo afecta a una persona las demás en contacto pueden verse afectadas por la descarga, por esto mismo también es recomendable alejarse de rebaños y grupos de mamíferos.

*Si notamos cosquilleo en el cuerpo, se nos eriza el cabello, o vemos brillar y echar chispas un objeto de metal, en necesario adoptar de inmediato la posición de seguridad porque la descarga de un rayo es inminente.

Fuente: INTI (Instituto de Tecnología Industrial), Ministerio de Salud de la Pcia. de Bs. As.)