05/03/2019TRADICIONES

“A través de la Strudel Fest, Santa María está despegando turísticamente”.

Javier Graff, de Weimannhaus, entrevistado por La Nueva Radio Suárez formuló una evaluación positiva de esta cuarta edición.

La lluvia del domingo no logró opacar la brillante realización de la cuarta edición de la Strudel Fest de Pueblo Santa María.

Mucha gente desde el día viernes; un sábado que se vivió como si fuera el domingo, y la última y central jornada, el domingo, que tuvo de todo: inauguración oficial, strudel gigante que salió perfecto y riquísimo y muy buenos shows en el escenario central.

Con lluvia incluido, momento en que mucha gente estuvo en el Polideportivo de Club El Progreso degustando strudel y apreciando algunos espectáculos locales más que estaban previstos para el cierre y gran baile popular incluido.

Javier Graff, de Weimannhaus, habló con La Nueva Radio Suárez formulando una evaluación positiva de esta cuarta realización.

“Tuvimos muy buena respuesta de la gente. Con los habitués de Coronel Suárez, todo el distrito, más la gente que nos visitó de afuera, que fue mucha este año”, dijo en el principio de la entrevista, y consideró que la que acaba de pasar, ha sido una de las mejores ediciones.

“Cada vez va mejor aceitada la cosa, más fluido todo. El día sábado ya se notó la extensión del evento, que este año duró tres días. El sábado al mediodía, era como el domingo del año pasado. Había mucha gente recorriendo el pueblo, visitando y queriendo consumir alimentos. Todo ha venido muy bien. Esa misma noche, con el show de música, anduvo todo fabuloso. La verdad, que acompañó el clima, el día sábado”.

Y el domingo, donde la lluvia pareció aguar la alegría, pero no, “arrancamos con toda la energía. Fue fantástico a la mañana. Todos pensábamos que las aplicaciones de pronósticos en los teléfonos eran todo mentira, porque daban lluvia y estaba el sol pleno, radiante. Pero, evidentemente, los equivocados fuimos nosotros, porque después del mediodía, diluvió. Nos opacó el momento de la presentación del strudel a las de la tarde; después, a la noche, terminó siendo una fiesta igualmente”.

La degustación del strudel gigante, que se había elaborado por la mañana, “se trasladó al interior del polideportivo de El Progreso. Esto le generó al club una sobrecarga de trabajo, porque venían con el almuerzo del mediodía, tuvieron que despejar rápidamente el salón para poder armar la presentación del strudel ahí. Se improvisó la degustación, como se pudo. Lamentablemente, por inclemencias del tiempo, se tuvo que hacer ahí dentro. Después, se rearmó afuera, cuando paró de llover. Las bandas empezaron a tocar y se terminó haciendo un baile fabuloso”.

Con el cansancio y el estrés, producto de estos tres días por parte de los organizadores, y en una mirada a priori, lo que “puede ser un tema para rever el año que viene, para ver como se organiza, es el tema de los artesanos. Se organiza una cosa, y se destinan un par de personas para organizar y los artesanos, es como que son bastante transgresores, consideran que tienen la calle para ellos y a veces sobre pasan los niveles de organización y es un poco inmanejable”, analizó Javier Graff.

Sobre la elaboración del strudel gigante –el más grande hasta la fecha-, dijo, quien estuvo comandando esta elaboración que sumó varios voluntarios que “con la tensión lógica de la preparación, este año estuvimos brillante todo el equipo. Cortamos rápido las manzanas, las cortamos, y nos sobraron como 40 minutos para relajarnos y organizarnos para el armado final. En ese tiempo hicimos una pequeña reunión, nos concentramos, para el momento del armado. Cuando terminó la misa, comenzamos a armarlo y en 20 minutos estaba listo. Si la gente sigue las indicaciones que le doy, no puede fallar. Se puede hacer el strudel del largo que quieran, simplemente necesitamos materia prima y manos dispuesta. Y todo eso lo tenemos. La gente ansiosa, y con ganas de participar en este evento. De hecho, también los turistas. Hubo gente de Buenos Aires participando. Se les dio guanto, gorrito y delantal y pelaron manzanas. La gente quiere participar de ese momento. Es algo muy lindo”.

Mucha gente de otros lugares estuvo en este fin de semana largo. “En el hotel tengo gente de Buenos Aires y de otros lugares, como Neuquén.

Hubo mucha gente de Buenos Aires, La Plata; gente que estaba de paso, vacacionando por la zona, que estaban en Sierra de la Ventana y vinieron para acá; y gente que vino exclusivamente a Coronel Suárez por esta fiesta. Hemos recibido gente del norte, del sur, de Santa Fe, Córdoba. Es fabuloso pensar que finalmente, a través de este evento, despega turísticamente Santa María. Recibimos gente, exclusivamente para nuestra colonia”.