20/11/2020SALUD

Semana del Prematuro, entrevista a la Dra. Nora Camerano

Hace muchos años que esta Médica especialista en Pediatría integra el equipo de profesionales de la Neonatología Regional

Consultada nos dice que “costó un poco al principio, esto de resolver, por la pandemia, qué hacíamos con las familias, o con el papá, o cuando venían de otras localidades, cuando no teníamos las certezas de si estaban sanos (con respecto al Coronavirus). Pero se tomó la iniciativa de aceptar a la familia. Por supuesto que eran de localidades que no tenían Covid, o tenían muy pocos casos. Sea adoptaron medidas, como tomar la temperatura y demás. Se trató de trabajar, de la mejor manera posible, durante todo el año”. 

Este año no hay una explicación para ello, hubo menos nacidos prematuros, no solamente en la Neo de Coronel Suárez, sino es a nivel país. 

Al preguntarle las cosas que la movilizan, en el trabajo que realiza en el Servicio de Neonatología Regional, la Dra. Nora Camerano dice que “me sensibiliza mucho el bebé, la familia, la mamá, sobre todo. Especialmente cuando están muy solos. Hay un libro que habla de la soledad de las madres, que tienen chicos no prematuros. Y un poco les pasa a las mamás que vienen de afuera, sobre todo. Y a veces a las de acá también. Mamá y papá. Pero uno lo sabe, porque tiene hijos, que la mamá es la que está totalmente involucrada en su hijo, sea prematuro o no. Entonces, el acompañar a esas mujeres, el estar, el informar, el darles una sonrisa… eso son algunos de nuestros objetivos”. 

Expresa la Dra. Nora Camerano que, en Coronel Suárez, “hay una Neonatología que está muy bien equipada. Desde lo humano y desde la aparatología que tenemos. Cuando la gente viene de afuera queda maravillada. Todos les damos un servicio bueno, desde lo asistencial y lo humano, sin dejar de lado la parte del Lactario. Serían como tres pilares que formarían esto: las chicas del Lactario, las enfermeras y los médicos. Y todos tenemos la misma mirada. De acompañar desde todo nivel”. 

El jueves, antes de la entrevista, le habían dado el alta a un bebito que vino desde Pigüé. 

“La mamá vino sola, cuando llegó lo hizo de noche. A veces ni ropa traen. Pasaron 20 días y se va. Y la verdad que nos miró a todos y se le llenaron los ojos de lágrimas. El nene se fue bien, no nació prematuro, pero nació enfermo. Hoy se fue bien. Todo eso reconforta”. 

Se refiere también a algo que pocas veces se ha abordado: “algunas veces nos toca acompañar en el bien morir. El estar al lado de la gente, cuando su bebé se está yendo, después de haber hecho todo lo humanamente posible, también es importante. Ellos se sienten súper agradecidos, porque también estamos en ese momento”. 

La OMS habla de “acompañar al prematuro, en sus necesidades. Y cada prematuro es totalmente distinto. No es lo mismo si es de 37 semanas, de 28, su peso, su patología. Verlo desde su individualidad. Y tratar de mejorar, trabajando en función del futuro de ese bebé, trabajando siempre con sumo cuidado. Un bebé que pesa un kilo, un kilo y medio, 800 gramos, hay que manejar todo con sumo cuidado, para no dejar secuelas”.