25/12/2018RELIGION

Pastor Néstor Alebuena, de Comunidad Cristiana.

“Quien puede sanar heridas que los hombres tienen, por injusticias vividas, es Jesús”.

Es Pastor de Comunidad Cristiana, y como cada año fuimos en busca de su reflexión en el marco de la celebración del nacimiento de Jesús.

“Necesitamos más que nunca de esta nueva noticia, de lo que vino a hacer Jesús, que es dar su vida por nosotros. Esta es una fecha muy particular para todo cristiano, la Navidad. Y se festeja en muchos lados, en todo el mundo, muchas veces no tomando en cuenta lo que en realidad la Navidad es”, dijo en el principio de la entrevista.

Se refiere al texto bíblico: “María y José van a Belén y en ese mismo momento, en esos días, había un grupo de pastores que guardaban la vigilia de la noche, por turno, cuidando a las ovejas. En una de esas noches se les aparece un ángel. El relato dice que se iluminó la noche de esos hombres que estaban trabajando. Y les traen a estas personas sencillas una noticia hermosa, que ha nacido en la ciudad de David un salvador, que es Cristo, el Señor. Y les indican algunas señales. Estos hombres sencillos, hombres del campo, sin preparación alguna, pero sí hombres de fe, hicieron aquello que les había mostrado el ángel. Van y se encuentran con el niño que había nacido”.

El Pastor Alebuena consideró que “eran hombres de fe porque ver a un bebé recién nacido y poder ver en ese bebé al salvador, ¡hay que tener fe! Esto es una noticia hermosa, pero incompleta, imparcial. La noticia luego se fue completando, porque Jesús crece, se hace hombre y el relato dice que Jesús anduvo haciendo bienes y sanando, a todos los oprimidos por el diablo, en su ministerio aquí en la tierra. Eso es lo que hoy vemos, porque Jesús sigue obrando y a través de las manos de personas que le siguen Jesús sigue haciendo bienes y sanando a los oprimidos por el diablo. Es decir, la buena noticia es que nació un niño, que es el salvador; pero la buena noticia es también que ese niño creció, se hizo hombre y anduvo haciendo el bien. Ese hombre luego dio su vida, en la cruz, por todos. Para que todo aquel que en Él crea tenga vida eterna”.

“Y la buena noticia es también que Jesús resucitó y vive. Hoy Jesús sigue obrando, haciendo bienes, sanando a todos los oprimidos, a todos los que están con heridas en sus corazones, heridas interiores. Eso es lo único que puede sanar aquello que se formó en el corazón de algunas personas de niño, alguna herida interior. El único que lo puede sanar es Cristo”.

Finalmente, Alebuena señaló: “esto lo hemos visto a lo largo de los años: heridas, dolores, situaciones violentas que han vivido algunas personas, abandono, situaciones tristes. Esto lo hemos visto en los 21 años que tuvimos en el hogar de chicos, ver el maltrato infantil, lo que provocó el abandono. Y siempre hemos dicho, y lo seguimos diciendo, que esas heridas que se han provocado en las personas, a raíz de alguna injusticia vivida, el único que las puede sanar es Cristo. Se sanan con Jesús en la medida que las personas abran su corazón”.