25/12/2018RELIGION

Padre Alejandro Guidobaldi.

“La Navidad es una oportunidad de romper prejuicios y dejar atrás las zonceras que nos distanciaron”.

Como forma de preparación de la Navidad, la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, con las diferentes Capillas y los Movimientos, llevaron a cabo una serie de pesebres vivientes en cada Capilla.

Y el sábado, en el Teatro Italia, tuvo lugar un pesebre viviente a cargo del grupo Kalós.

Anoche se ofició a la misa especial a las 20 horas, en el templo parroquial.

Hoy, todas las misas serán en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen: a las 11 de la mañana, a las 20 y a las 21:20 horas.

El Párroco Alejandro Guidobaldi dejó su mensaje para esta Navidad.

“Pensaba muchas cosas; por un lado, la Navidad, en el contexto de que Dios nos reúne, generalmente es un espacio donde muchas veces la familia se vuelve a reunir. Por diferentes motivos, a veces graves, a veces zonzos, la familia se distancia. Esta es una fecha donde a veces por compromiso se invita a quienes sea. Puede ser una oportunidad de romper los prejuicios y dejar atrás las zonceras que nos distanciaron.

Oportunidad de reconciliarse. No es sencillo, pero también nace en la pequeñez de un niño. En la humildad. Y reconciliarnos a veces implica primero no tanto decir ‘le doy una oportunidad al otro’, sino vencer mi orgullo. Dejar mi orgullo de lado, darle una oportunidad al otro. Apostar por lo bueno que hay en el otro. Y la Navidad tiene eso de hermoso. De ahí proviene que podamos vivir la Navidad en paz, no estar brindando y pensar ‘no lo invité a porque hizo tal cosa’. Y si me molesta quien tengo enfrente en la mesa, implica que también tengo que vencer mi orgullo.

Por ahí pedirle eso a Dios, como gracia para esta Navidad. Se trata de reflexionar, poner lo que realmente hace a la felicidad en la familia por delante y no tanto lo que a mí me parece, lo que a mí me gusta, lo que yo pienso. Aprender a dialogar. Perdonarnos. Eso nos ayuda a vivir la Navidad en paz” señalo el sacerdote.

Para que la Navidad tenga este sentido de paz, “hay algo muy lindo en el Evangelio de Lucas, donde la Virgen, después de haber recibido el anuncio del ángel, sale presurosa a visitar a su prima Isabel, de quien el ángel le dijo que ya estaba en el 6to mes de su embarazo. Entonces, en estos días, salir nosotros presurosos al encuentro del niño, al encuentro de Dios, sabiendo que Él es el centro. En esta realidad tan contrastante, irónica, tratemos de no dejarlo afuera a Jesús. Que no nos juntemos, hagamos una peña familiar muy linda, con regalos, pero Jesús no estaba. No nos encontramos con Dios. En estos días no dejar afuera a Jesús. Porque la Navidad es Navidad gracias a Dios. No gracias a que tenemos ganas de juntarnos con los familiares que más queremos. Dios nos hace ser familia, hermanos, amigos. En esta Navidad, para que podamos percibir todos los frutos, regalos, que derivan de este nacimiento de Dios, busquemos no dejar afuera a Dios. Dentro de la realidad que cada uno de nosotros tenemos, preguntarnos, qué lugar, dentro de la Navidad, le vamos a dejar a Él. Dentro del culto que cada uno profesa que no vivamos la Navidad sin Dios. Eso es algo que no tiene sentido” concluyó nuestro Párroco.