02/03/2019RELIGION

Hoy se consagra como Diácono Fabián Tula, religioso de Punta Alta que se encuentra cooperando en nuestra Parroquia.

Lo acompaña una delegación de suarenses.

Hoy sábado, a las 10:30 horas, en la Parroquia María Auxiliadora de Punta Alta, tiene lugar la ordenación como Diácono de Fabián Tula. Es el paso previo a ser consagrado sacerdote.

Fabián Tula hace un año que está en la comunidad suarense, acompañando en actividades religiosas al Párroco Alejandro Guidobaldi, y también en el Instituto José Manuel Estrada.

Por eso, un numeroso grupo de suarenses lo estará acompañando en este especialísimo momento.

En diálogo con La Nueva Radio Suárez se refirió a su formación religiosa y sus expectativas por esta consagración.

“Soy de Punta Alta, terminé la secundaria y decidí empezar un camino de discernimiento para la vocación sacerdotal. Entonces, me fui al seminario de la ciudad de Mercedes, cerca de Luján. Empecé una formación que duró ocho años. Es largo el camino, ahí uno tiene mucho tiempo para pensar, plantearse cosas, dudas, interrogantes, objeciones que pueden surgir para elegir este camino. La verdad que siempre sentí que, ante estas dudas, objeciones y preguntas que surgían, el Señor siempre iba respondiendo, invitándome a continuar. Uno, en definitiva, siempre va buscando la felicidad, la plenitud. Yo sentía que siguiendo esta vocación el Señor iba llenando mi corazón. Era como signo, para seguir adelante”.

En noviembre del 2017 terminó la cursada de teología, oportunidad en que el Obispo de Bahía Blanca le encomendó como destino pastoral la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Coronel Suárez. Desde el 29 de enero del año pasado Fabián Tula está cumpliendo esta tarea.

“Estuve todo el año pasado compartiendo la vida con la comunidad de Suárez, trabajando también un poco en el Colegio Estrada y Fasta San José, acompañando mucho la actividad con los jóvenes”.

Y ahora llega el momento de la consagración como Diácono, el último paso antes de ser sacerdote.

Dice que la comunidad de Suárez lo ha tratado “muy bien. En el 2009, cuando se había ordenado sacerdote el Padre Leandro y el Padre Javier, que es oriundo de Coronel Suárez, yo visitaba la ciudad porque tenía algunos amigos y uno trataba de mantener ese vínculo. Ellos fueron los que me recibieron sobre todo cuando llegué, pero después enseguida la comunidad fue muy acogedora, me fueron abriendo espacio y lugares y dándome la confianza para poder ejercer este ministerio, que si bien arranca ahora oficialmente ellos me fueron adelantando el trabajo”.

En la mañana del viernes, hablando de las sensaciones que lo transitaban, dijo que “se cruzan, sobre todo, los nervios, por no equivocarse, porque la ceremonia es compleja. También uno está tranquilo, descansando en los maestros de ceremonia. Además, ansiedad por llegar. Fueron tantos años que uno no ve la hora. También mucha alegría, por toda la gente que acompaña este momento. Muchos que viajan de distintos lugares y uno se pone muy contento de saberse acompañado, querido y de la confianza que a uno le brindan, por el camino que elige, que es el camino de Dios. Eso a mí me llena de mucha esperanza, al comprobar que Dios no deja solo. Está y es fiel”.