29/12/2018EDUCACION

Escuela Secundaria N° 5 de Pueblo Santa Trinidad.

Un sueño frustrado, hasta ahora. Con un deterioro evidente en lo que está levantado de la obra.

Es un sueño largamente acariciado, y no concretado todavía. Cuando se empezaron a levantar las paredes de la sede definitiva de la Escuela Secundaria N° 5 parecía que ¡por fin! se iba a poder contar con el edificio adecuado para la cantidad de alumnos con que cuenta, y con una matrícula proyectada que va en crecimiento también. Pero no. Hasta el techo, y ahí quedó la construcción detenida.

Varios años lleva en esta situación. Falta de fondos. Rescisión del contrato con la empresa. Cambio de gobierno. Nueva licitación. Varios anuncios en el medio y la construcción que no sigue, con un deterioro que se manifiesta en los yuyos altos que invaden la construcción –recientemente cortados- y en las paredes levantadas que empiezan a mostrar signos de deterioro.

Este tema ocupó la primera parte de una entrevista con la Directora y la Vice de la Escuela Secundaria N° 5 de Santa Trinidad, Liliana Villarreal y Carolina Duckart.

“Estamos todos los años presentes con esta cuestión del edificio”, dijo la Directora, refiriéndose a la necesidad de contar con un edificio propio, (comparten aulas y otras dependencias con la Escuela Primaria N° 5).

“Siempre hay una respuesta ahí como en el aire. Cuando plantean por ahí alguna cuestión, que nos dicen con cierta seguridad, por lo menos alguna etapa, y después se vuelve atrás. Por el momento, lo que nos dijeron, es que todo dependía de Nación (para la continuidad de la obra), las autorizaciones y demás, pero bueno, estamos siempre en el aire. La última vez que hablé con Susana Previsdomini (Presidenta del Consejo Escolar) es que se había licitado la continuidad de la obra, pero la última palabra estaba a nivel Nación. Si no había autorización a nivel nacional no se podía iniciar”.

Sobre la necesidad de contar con un edificio propio, la Vicedirectora Carolina Duckart dijo que “la escuela se ha venido agrandando este último tiempo. La matrícula se ha incrementado mucho. Tenemos pocas aulas. Por ahí se vienen a inscribir chicos y no tenemos lugar físico. Contamos con ocho aulas, algunas muy chiquitas. Hay dos primeros, dos segundos y ya después no podemos hacer dos terceros, porque no contamos con aulas. La escuela hoy tiene 125 alumnos. Estos últimos años se incrementó mucho la matrícula. Y las proyecciones son altas. Para el año que viene tenemos muchos inscriptos, los chicos que pasan a 3er año son muchos y hay un solo aula”.

En cuanto a los espacios comunes de utilización, requieren muchas veces de paciencia y voluntad de todos: “la biblioteca, además, es espacio para el equipo de orientación escolar, para la maestra integradora, para la bibliotecaria, para la auxiliar administrativa. O sea, es como que es un espacio común, para muchos. Inclusive para sala de profesores. Tratamos de organizarnos lo mejor posible”.