12/04/2019CIUDAD

Albina Sauer, una buena mujer y amiga. Que en paz descanses.

“La luz” de la tía Albina… Por Susana, Jorge, Romina, Juan y Javier.

Albina Sauer: una mujer luchadora, chiquita y gigante, simpática, solidaria y alegre. Trabajando muchos años para familias de la ciudad, limpiando, cocinando y también con la costura por encargo. Sos de esas personas que no se olvidan porque te ganaste el cariño y te metiste dentro de nuestro corazón.

No olvidaremos las charlas tras el mate que Susana te alcanzaba mientras realizabas las tareas… Y venían las anécdotas compartidas, tus chistes y tus frases, los bailes y salidas con hermanas y amigas. Llevabas la música y el baile en tu sangre como buena alemana. Con mucho sacrificio y carácter construiste tu casita que disfrutaste bien.

Siempre agradecida tuviste la atención con tus exquisitos e incomparables strudel…

Cruzabas la ciudad todos los días en bicicleta, aún con el clima adverso. Eras pura voluntad y honestidad transparente.

Nos acompañaste fielmente también en la atención de nuestra madre y suegra “Bocha” De Miguel. Conociste y compartiste momentos con nuestros hijos y nuestro nietito. Eras “Familiera”.

En estos últimos tiempos te llamamos cariñosamente “Tía” Albina porque venías a nuestra casa contenta, decías que “te hacía bien” y el afecto fue mutuo.
Siempre guardaremos en nuestro corazón tu espíritu jovial y positivo, gracias por tu cariño!

Y seguramente que en nuestro destino encontraremos “Tu luz” Albina…

Cantaba Alberto Cortez: “Cuando un amigo se va queda un espacio vacío que no lo puede llenar la llegada de otro amigo...”.

Susana, Jorge, Romina, Juan y Javier.