Tantas fueron las mujeres que quisieron participar y compartir este día que la capacidad del Salón de las Mujeres Argentinas del Bicentenario fue ampliamente desbordado; por eso se las invitó a pasar por el Salón Sur, donde pudieron ver por las pantallas el acto en el que se declaró a Eva Duarte de Perón como Mujer del Bicentenario, se condecoró a mujeres Cascos Blancos y se anunció una nueva ley para empleadas en casas particulares.
Una vez realizados los anuncios, la Presidenta se retiró a su despacho donde le comentaron que había cientos de mujeres en el Salón Sur que esperaban, con ilusión, poder saludarla. Allí se repetía una y otra vez la pregunta sobre si sería posible que la primera mandataria se acercara a charlar con ellas.
El tiempo pasaba, pero en el aire se respiraba la alegría de las militantes que soñaban con conocerla. Las puertas se abrieron y Cristina salió con las manos en alto, saludó de a pequeños grupitos y abrazó a decenas de mujeres.
Finalmente, pidieron que hablara, y Cristina se subió al escenario y dijo: "Sus abrazos me dan fuerzas. Soy fuerte pero todo su cariño me fortalece aún más".
"Ser mujer hace que todo sea más difícil, pero eso nos hace más perseverantes, y también hace que cuando logramos las cosas las disfrutemos de una manera indescriptible", finalizó Cristina.